Existen las cúpulas empresariales, agremian al denominado sector productivo, para defenderlo, para impulsar el desarrollo, ese debe ser su fin principal; deben defender a sus afiliados; no estar dispuestos aceptar el abuso, el exceso, contra quienes pagan su cuota para agremiarse y buscan con ello ser protegidos, pero también de forma general proteger a todo empresario esté o no inscrito en sus filas.
Lo que puede verse es un mundo de comerciantes, industriales, y profesionales que son abusados por cobros públicos ilegales, trámites y permisos que adolecen de constitucionalidad, las cúpulas empresariales deben ir al juicio, y no negociar para que el cobro ilegal, no sea tan alto.
La sociedad civil, debe analizarse a sí misma, verse en el espejo, auto criticarse, para mejorar, para aceptar su responsabilidad como parte del pueblo soberano, sino lo hacemos así; si quienes más pueden, aceptan no poder asumir la responsabilidad de ser pueblo, entonces debemos despertarnos entre nosotros; no dejar que el sueño nos venza, impedir que la inercia de la nada, se coma los derechos de todos.
Es responsable el poder público que debiendo servir no lo hace, pero es responsable también y especialmente, el pueblo que debiendo reclamar sus derechos tampoco lo hiciera.
Las cúpulas empresariales deberían tener más consciencia de clase, entender por fin, que son Pueblo y no parte de monarquía alguna, y como Pueblo deben luchar por la justicia, vigilar al poder público, evaluarlo, defender a sus agremiados, defender al Pueblo entero de cualquier exceso.














