-o por qué abandonó su doctrina-
Realmente, los Priistas nunca han sido militantes, han sido una masiva agrupación de ciudadanos cooptados por intereses no precisamente políticos. Tengo que admitir a algunos destacados perfectamente convencidos de su militancia y de sus objetivos, pero fueron muy pocos. Incluso participaron en una institución que se preciaba de formar políticamente a los interesados, IEPES, se llamaba. Se realizaron muy buenas investigaciones y trabajos de estudio, es más, algún maestro de nuestra facultad participó en esa institución.
Han pasado ya muchos años de que hemos visto el deterioro del Pri como partido gracias a una pésima comprensión de su disciplina interna. Los priístas no podrían ser tomados en cuenta como militantes en tanto que no podían juzgar, criticar, cuestionar o poner en entredicho lo que sus autoridades inmediatas dijeran u ordenaran. El presidente siempre tenía la razón y nadie podía ni mucho menos debía oponerse a sus deseos o instrucciones.
Las bases priístas, en masa, obedecían las indicaciones. A todos sus presidentes les decían invariablemente: “Sí Señor, cómo no, lo que usted guste”, frase sumisa que dio al traste con dignidad, amor propio, autoestima. He visto, más de una vez, cómo se comportaban con sus inmediatas autoridades en actitud francamente lacayuna.
Cuando llegaron los hijos de priístas graduados en el extranjero debidamente ilustrados en los contenidos que les fueron impuestos, iniciaron imponiendo, a su vez, el modelo económico aprendido anulando el nacido bajo los postulados de la revolución y nuestra Constitución de 1917.
CSG, EZPL, Pedro Aspe, Serra Puche -entre otros- se sintieron portadores de la solución esperada en materia económica que rescataría nuestro país. Había que imponer al Mercado como eje articulador de la Economía. El Estado era el culpable de todo, del desempleo, de la deuda externa, de la baja productividad, ¡ah! y de la corrupción por supuesto.
Empiezan así los recortes y la venta indiscriminada de empresas paraestatales. Era necesario privatizar todo: empresas, recursos, servicios, derechos…todo. En consecuencia, urgía cambiar artículos estorbosos de la Constitución: el 3º., el 25, el 27, el 28, el 123… Y se necesitaba un Congreso nada Honorable y más que dispuesto a votar todo lo que el sacrosanto presidente indicara.
Se violentaron sus propios principios constitutivos traicionando sus orígenes. Tomó el nombre de Partido Nacional Revolucionario, luego Partido de la Revolución Mexicana, precisamente porque provenía del movimiento más impactante del Siglo, anterior a todas las otras revoluciones. El Pri adoptó el Neoliberalismo a partir de Miguel de la Madrid. Los priístas aceptaron ese cambio de orientación, esa ruptura radical de sus orígenes revolucionarios, esa entrega a la privatización de los bienes nacionales y al Imperialismo yanqui principal promotor. Ese modelo contradijo en esencia los principios y orígenes de nuestro movimiento revolucionario. Esos presidentes peleles lo impusieron con un Poder Legislativo y Judicial lacayos y serviles.
Necesitamos reformar los Arts. 27 y 28. -Sí señor, cómo de que no, todos a votar.
Ahora hay que rematar las empresas paraestatales… -No faltaba más mi querido presidente, claro que sí.
¿que vamos a vender los Ferrocarriles? -Por supuesto, desde luego.
¿que hay que aprobar el FOBAPROA para perdonar las deudas de los millonarios y hacer que las pague el pueblo trabajador? -¡Qué más da mi querido presidente! ¡Claro que sí!
¿que vamos a reformar el Art. 123 y a privatizar la Educación y la Salud? -¡Qué genio es usted presidente! Votaremos a favor, claro.
¿que vamos a hacer una Reforma Energética para darle las nalg… que diga, las energías a los extranjeros? -Claro que, desde luego que, por supuesto que sí, mi presidente.
Y, entonces… ese Pri Neoliberal se amancebó con el Pan que había venido proponiendo la privatización de los Bienes Nacionales desde sus orígenes. Ahora ya eran amantes, caminaban juntos y estaban de acuerdo en entregar la electricidad y el Petróleo a manos privadas.
Dictadura perfecta le llamó Vargas Llosa…y no le faltaron argumentos. Bien podrían continuar autoelogiándose porque no conocen algo que se llama Objetividad. ¿O sí…? Hagan uso de ese concepto y respondan sin vacilaciones:
¿Volverían a votar en favor de la venta de empresas paraestatales por CSG?
¿Y de la venta de los ferrocarriles por EZ?
¿Y del FOBAPROA… alguno de ustedes se atrevería hoy a justificarlo?
¿Y las Reformas “Estructurales” (laboral, educativa, energética) que promovió EPN?
Aquí la más importante: De verdad, sincera, honesta, francamente… al chile pues… ¿nunca se dieron cuenta que estaban asumiendo toda enterita la doctrina económica del Pan? ¿No hubo un solo priísta, uno solo que se opusiera críticamente y con suficientes razones y argumentos, a las decisiones de esos presidentes sumisos al Imperialismo?














