"Ver más allá de las apariencias es el primer paso hacia la verdad."
Friedrich Nietzsche
Sí bien es cierto que, en toda democracia, el pueblo es el mandante, los redactores de la constitución y las leyes, se las han arreglado, con gran dedicación a que esa expresión quede en un mero ideal, algo abstracto, no operable, sin la intervención de un grupo de personas que, a nombre de la totalidad, ejercen las facultades que le competen al pueblo.
Debe remarcarse que nuestro país no es la excepción, prácticamente todas las democracias y repúblicas tienen intermediarios, ya para hacer nuevas leyes o para ejercer el presupuesto público de acuerdo a sus conocimientos, intuición o intereses.
Aun cuando una lectura detallada de la constitución y el derecho internacional no permitiría esos extremos, la interpretación de la ley y la constitución juega un papel extraordinariamente importante, para entender esto o aquello, lo que mejor convenga, generalmente no a la población en general sino a los grupos que a nombre de la población operan la designación de representantes populares, ejecutores de política pública o intérpretes de la constitucionalidad.
De vez en cuando, alguna persona, algún grupo de personas, reinterpretan el sentido de la democracia, de la constitución y amplían los derechos y las libertades, la igualdad de oportunidades, la eficiencia gubernamental; mejorando el nivel de vida de la población; si logran hacerse del poder público, en contra de enormes intereses ya consolidados de grupos oligárquicos, el pueblo disfrutará de mejores días, pero si no fuese así, los retrocesos no se hacen esperar; la representatividad, los intermediarios entre pueblo y gobierno, impulsan nuevas reformas para mantener al pueblo en una cómoda inactividad, sin cuestionamientos, sin mucha intervención.
En síntesis, parece ser la eterna lucha del amor contra el egoísmo, de las democracias contra la oligarquía con apariencia de democracia, de la justicia contra la injusticia con vestido de justicia.
Nos queda ver más allá de lo aparente, descorrer el velo que nos oculte la verdad, y lograr que el concepto Pueblo, sea un concepto operante para el beneficio del mismo Pueblo.














