Se ha elucubrado, muchas veces con superficialidad las razones del desarrollo y el subdesarrollo de las naciones y de los estados en los diferentes países, en el mundo.
Se dice que el norte se desarrolla más rápido o mejor que el sur, quizá por su clima que obliga a unos a esforzarse y a otros no.
Me parece que hay razones más obvias, que el clima, pero que no se comentan o no se revisan, y que han pasado desapercibidas, por ejemplo, es claro que Oaxaca es una entidad federativa con mucho mayor riqueza natural que otros estados, sin embargo su desarrollo ha sido más lento, que por ejemplo Queretaro o que Guanajuato o Monterrey.
No se ha entendido que la súper división territorial de Oaxaca, cobra alto costo; me parece que no hay presupuesto para el desarrollo que aguante sostener 570 ayuntamientos, con sus costos administrativos, y sus innumerables policías municipales, presidentes, síndicos y regidores, eso implica también de forma proporcional diputaciones locales, federales y senadurías; un mundo de servidores públicos, casi siempre poco especializados representando a una población que espera mejores días.
Querétaro tiene solo 18 municipios, Guanajuato 45, Nuevo León 51; y todavía nos preguntamos cómo es que esos estados tienen más altos índices de desarrollo, y alguna vez pensaron algunos, es que están más al norte; pues no es así, la fórmula es muy sencilla, a mayor número de municipios mayor gasto en el soporte administrativo, y menor desarrollo en consecuencia.
Casi puedo estar seguro que si alguna entidad federativa tuviese la audacia de reducir sus municipios, privilegiando el bienestar de la población, sobre la nostalgia de los nombres sus municipios, tendría casi, garantizado un mucho mayor nivel de desarrollo, pues la eficiencia resulta evidente, menos gasto administrativo implica más gasto para obra pública, seguridad, desarrollo social, económico, justicia, educación, evaluación del desempeño, transparencia, entre otras cuestiones.
Debemos repensarnos como país, como entidades federativas, como cultura, rehacernos, resignificarnos, transformarnos para mejorar en todo.
Por ello la relación entre la cantidad de municipios y el desarrollo de los estados, menos, es más.














