En diferentes gobiernos del mundo, existen altos funcionarios que tienen la obligación de mantener distancia entre su instituto, poder o función y el titular del ejecutivo federal. Esta independencia es el resultado de una lucha histórica que nos ha enseñado que el poder ilimitado es un peligro y que derramar sangre por la Democracia, la Libertad y en contra de la opresión es una meta que vale la pena.
Por ello, en México, personajes como ministros de la Suprema Corte se diferenciaban de un político incluso con su rostro pues su seriedad era un signo de que su labor no buscaba el aplauso, el cariño o agrado, buscaba la justicia.
Cometido el error de pensar en esta independencia como algo sin importancia y envueltos en nuestro enojo por el pobre trabajo de los políticos, quisimos una reforma que sonara y moviera.
Esos cambios, fueron dirigidos por el Presidente Lopez Obrador, quien tenía la frase “90 por ciento de lealtad y 10% de capacidad” para referirse al tipo de políticos que le gustaba tener cerca.
Fue también el Presidente Lopez Obrador, aquel que no tuvo miedo en mostrar su descontento público con todo aquel personaje con algún tipo de poder político que pusiera la más mínima barrera a sus planes y órdenes, aunque la naturaleza de esos fuera confrontar al poder.
Fue Lorenzo Córdova y el INE, el primer sujeto del absoluto enojo presidencial, pues después de expresar opiniones en contra de acciones ilegales llevadas a cabo por el gobierno, el Presidente no solo planteó removerlo, si no desguazar el instituto que él presidia. Sin embargo, antes de que se planteara la agresiva reforma al Poder Judicial Federal, Lorenzo Córdova terminó su encargo en el INE y en su lugar entró Guadalupe Taddei.
Taddei se caracterizó de por permitir, de manera absolutamente inmoral que en México se llevará a cabo una obscena precampaña que acaparó cientos de millones de pesos en recursos; sin embargo, después de haber permitido que un gobierno llevará a cabo una campaña, se usaran acordeones en la elección judicial y el poder acaparara de manera incorrecta la mayoría en las cámaras, emite una crítica (ni siquiera sanción) y ha regresado nuevamente a la mira del poder.
Guadalupe Taddei, permitió que se formara frente a ella un monstruo, pensando que este le tendría gratitud, pero hoy la ha atacado también.
Por ello, si ayudas al más fuerte a quitarle sus cosas al otro, mañana el más fuerte, seguirá con tus cosas.














