Desde tiempos universitarios conversábamos como radicales revolucionarios (o sea…) mofándonos de los intentos de muchos que querían mostrarse como muy comprometidos.
En el PRD la discusión, cuando era seria, aparte de la feroz lucha intestina por las candidaturas, versaba sobre qué clase de Revolución proponía el Partido. Revolución Democrática claro, como decía el nombre aludiendo a la participación mayoritaria de toda la militancia.
Todo nos conducía a la inevitable conclusión de que se pretendía un sistema de Economía Mixta, Socialdemócrata, en el cual el Estado era el eje central tal como nuestra Constitución de 1917 lo mandata en su Art. 25. También se le llama Economía con Planificación Indicativa en tanto que el Estado indica la orientación económica, aunque nadie lo pele dado que lo principal es la ganancia, no el servicio. También se le conoce como Welfare State, Estado de Bienestar. John Maynard Keynes volvía a la palestra.
Esa fue la propuesta del PRD, de ahí que también se le llamara PRI redivivo pues no hacía otra cosa más que recuperar los postulados de la Revolución en materia de Campo, Educación, Salud, Economía en general. Como el PRI, en sus inicios, antes de que se amancebara con el Pan.
Esa era la Izquierda Light, esa que no va con el cambio radical, que lleva las cosas en buena onda sin pelear, sin exigir, es más, que acepta todos los “argumentos” de la gran burguesía… y de la pequeña también, por supuesto, of course… Esa izquierda light se convierte sin prisa, pero sin pausa, en una izquierda kool aid una vez que sus integrantes, aguerridos y temerarios, son colocados, reciben una prebenda o son consentidos con alguna ración de poder.
El problema que aparece es que estos “izquierdosos light”, ahora kool aid, abandonan toda lucha cooptados ya, extraviados y enajenados engrosando las masas de la Derecha. Su comodidad provoca su silencio el cual es complicidad.
Hemos estado alertando sobre el retroceso que podríamos sufrir si perdemos el rumbo encandilados y autocomplacientes por confundir el triunfo de la revolución con la consecución del poder. Ya había sido dicho: La Revolución no culmina cuando se consigue el poder, eso sólo es el comienzo. Un tal León Trotsky lo señaló repetidamente.
Bolivia es nuestro último mal ejemplo, después de haber encabezado los caminos de un Movimiento Antineoliberal, Indigenista, Popular. De ahí su nombre: Movimiento al Socialismo, MAS. Los errores de su gobierno y las luchas intestinas cobraron su precio. Precisamente el MAS, hizo ganar a la rancia Derecha de esos millonarios quejumbrosos que regresan con la Biblia en la mano, presumiendo su fanatismo rezando sus letanías.
Algo parecido puede suceder aquí y no porque vayan a ganar el PRI o el PAN sino porque perdería MORENA, es decir, las torpezas, voluntarias o no, de los Morenistas van a ocasionar que la Derecha Prianista vuelva a encaramarse en el Poder. La Autocomplacencia, los Autoelogios y Vanaglorias les han hecho sentir que tienen la razón y que están haciendo todo bien. Así han perdido la Autocrítica y han ensordecido a las quejas, demandas y peticiones formales de su propia militancia consciente y objetiva.
Todo porque siguen considerando la Crítica como un acto de deslealtad cuando es precisamente lo contrario. La Crítica es un halago en tanto que se merece. Una Institución que no es criticable no merece la mínima atención porque no está cumpliendo su papel. Más todavía. La Crítica no puede hacerse llamar Positiva o Negativa. Exige argumentos, es fundamentada y objetiva. Quien critica lo hace porque le importa.
La Iglesia, por ejemplo, merece tantas críticas a causa de lo que ha hecho a lo largo de su historia. La Escuela como Institución, la Educación, igualmente. Los Sistemas Económicos que han sido derribados, transformados o edificados gracias a la crítica recibida con el afán de imponer algo mejor que resuelva los problemas más urgentes que hacen sufrir a las mayorías populares. Así, el Esclavismo, el Feudalismo… y ahora, el Capitalismo.
¿Cómo puede un Partido negarse a ser criticado? Es el mejor ejemplo de que se consideran más allá de todo cuestionamiento. Observen atentamente a los dirigentes del PRI y del PAN quienes se sienten la última palabra. Pobres, son más dignos de compasión que de censura.
El Teólogo Dietrich Bonhoeffer expresaba desde la prisión nazi: La verdadera Educación fomenta el pensamiento crítico y la Responsabilidad ética. Y: La pasividad ante las injusticias bajo la excusa de no querer involucrarse… implica una negación activa de la reflexión crítica.
¿No es verdad que MORENA repite hasta el cansancio la Revolución de las Conciencias? Seguiremos… claro…














