La corrupción en México ha sido “instaurada” por los servidores públicos, tan incrustada que ningún gobierno ha podido desecharla.
En relación al hecho de que en Morelos está desaparecido EL COMITÉ DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA DEL SISTEMA ESTATAL ANTICORRUPCIÓN DEL ESTADO DE MORELOS.
El Inegi, en varias fechas y en varios sitios electrónicos de información, hacen público que “le ha costado a nuestro país la cantidad de 12 mil millones de pesos.” Una cifra importante, pero que queda corta. Porque para llegar a este número, se ha aplicado la encuesta Nacional de calidad e impacto gubernamental. Su resultado arrojó que en 2023 la corrupción le costó al país 11 mil 911 millones de pesos. Lo interesante es que solo se toman en cuenta los pagos ilegales que se hacen en los trámites menores que haces todos los ciudadanos, como tramitar una licencia de conducir, un permiso para un negocio, una licencia de construcción o incluso las “gratificaciones” que se la da a los agentes de tránsito, policías, o agentes de seguridad pública, para no ser motivo de una infracción cometida. que son los más representativos en número, pero más bajos en importes económicos.
¿A que me refiero? La anterior cantidad es de risa comparada con las verdaderas cantidades ilegales de dinero que se mueven en el medio de los poderes del estado, gobernantes, servidores públicos, legislativos y en el poder judicial.
Pueden considerarse algunos parámetros comparativos solamente para tener idea de la gran magnitud.
Entre algunas podemos mencionar, pago de favores a diputados, que por ser entre los mismos gobernantes, no se tiene referencia.
Pagos que algunos ciudadanos, como empresarios, o comunes que hacen a jueces, magistrados y hasta ministros con el objeto de obtener un dictamen o resolución a favor.
Pagos que cobran gobernantes o servidores, como presidentes municipales, regidores, miembros del cabildo de los municipios en el país, o gobernantes de un estado o por qué no de la federación,
Y tantos casos más en los que se prestan los sucesos para llevar a cabo un acto de corrupción.
Y aquí el parámetro más importante; se puede presumir que, del presupuesto anual aprobado a cada gobierno, el 10% o mayor porcentaje, va a parar a las manos de los gobernantes en turno, pues hoy está instituido el “moche” o el “diezmo”. Solo calcule cuentas. Para el año 2025 se aprobó un Presupuesto de Egresos fue de $9,302,015,800,000 y que se lee como más de 9 billones de pesos o para comprenderlo mejor, más de nueve millones de millones de pesos. Si la premisa que, de todos los actos de gobierno, alguien quiere beneficiarse con el diez por ciento, y me refiero a servidores públicos de todos los órdenes del gobierno, entonces la cifra de la corrupción es de 930 mil millones de pesos.
¿Lo duda usted?
Solo intente ser un proveedor de alguna dependencia, de algún producto o material, intente ser un constructor de obra pública o servicios relacionados con las mismas, intente obtener un contrato, cualquiera, de servicio al gobierno y encontrará que mínimo le exigirán cubra usted el diezmo.
Y nos falta aún agregarle las comisiones que piden por trabajar en el gobierno (derecho de piso)., en el caso de que usted desee ser parte de la nómina burocrática, en cualquier orden o poder.
O sea, casi un millón de millones de pesos es el costo de la corrupción.
¿Ahora se da cuenta porque los servidores públicos se enriquecen fácilmente en el gobierno? Lo hacen en un solo trienio o en un solo sexenio. Y no es privativo de un partido o un color. Todos, todos, todos, son iguales. Y ya lo vimos en nuestro país.














