Solo hay un bien: el conocimiento. Solo hay un mal: la ignorancia. Sócrates
El planteamiento socrático sobre el bien como conocimiento y la ignorancia como la raíz u origen de cualquier mal, no ha sido tal vez, suficientemente entendido, hoy comparto una reflexión al respecto de los bienes y males contemporáneos.
Debemos reconocer que los avances en la tecnología hoy nos permiten enormes posibilidades antes inimaginables, pero aun padece la sociedad males como la incapacidad de lograr la paz, la seguridad y la prosperidad para todo el mundo.
Si reconocemos que los avances tecnológicos son fruto del conocimiento, y ello nos reporta bien o ventaja, hay que aceptar que si hay cosas que aún no se logran en el mundo es a causa de la ignorancia.
Cuando un gobierno o área del gobierno no da resultados, solo es por ignorancia ya sea para cumplir sus encargos, o para entender que actuar contra la sociedad es un acto de maldad, de ignorancia.
Cuando la sociedad no sabe como obligar a su poder público a que cumpla con su obligación, es también por desconocimiento, ya sea de las leyes, o de los medios que le permitirían hacerlo cumplir su deber es también por desconocimiento.
Talvez incluso el miedo que limita al cambio sea efecto del desconocimiento, porque todo conocimiento lleva a la posibilidad.
Dicho de manera simple, el conocimiento es posibilidad, poder, la ignorancia imposibilidad, debilidad o incapacidad.
Con ello queda claro que, si un país quiere mejorar su condición de vida, debe impulsar que sus mejores mujeres y hombres, los que más saben en cada área sean los que sirvan a los demás, e impedir que personas sin conocimiento, virtud o ética profesional, accedan al poder público, porque la ética profesional es fruto del saber y la maldad es efecto de la ignorancia.














