"La soberanía nacional reside esencial y originalmente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno".
Artículo 39 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
El sentido de responsabilidad en una persona implica saber que debe resolver los problemas que se presentan no solo personales sino familiares, grupales y colectivos.
La existencia de representantes populares, de personas en el ejercicio del poder público es para que se responsabilicen, con amplísimos recursos de la población en resolver los problemas públicos y para otorgarle todo el poder y capacidad a la población misma para que pueda ir también resolviendo los problemas que se le presenten.
La responsabilidad y la forma en la que se resuelve o no alguna problemática o se faculta o no a la colectividad es un excelente parámetro para saber qué tan buen servidor público es alguien.
En ese sentido las estadísticas ayudan, y el sentir social es totalmente importante para evaluar a sus gobiernos.
Para resolver problemas colectivos el pueblo de México tiene representantes populares, gobiernos ejecutivos y todo un sistema de justicia, en tres órdenes del poder público, es decir, a nivel municipal, a nivel estatal y a nivel federal, es decir, una pléyade al parecer siempre creciente de servidores para resolver todo tipo de problema que le aqueje a la población
El ciudadano debe preguntarse, ¿qué respuestas está dando mi representante popular, municipal, estatal y federal? A los problemas y aspiraciones de la sociedad, de las personas, y de las generaciones venideras.
¿Qué dicen sus representantes y sus servidores públicos sobre lo que acontece y cómo lo planean resolver, el costo a la población es creciente o decreciente, aumentan o disminuyen los trámites, los impuestos; ¿aumentan o disminuyen las certezas, ya sea jurídica, de seguridad, de desarrollo económico o del medio ambiente?
Cuando la población se pregunta y se hace consciente de sus preguntas, también será seguro que sus respuestas serán más claras y podrán guiar cada vez mejor el destino de sus familias, de sus pueblos, de la nación entera; porque al final, siendo el Pueblo el verdadero Soberano, es el más responsable de todo lo que padece o de lo que disfruta.














