Morelos presume ciencia desde octubre de 2024 el gobierno estatal promueve el programa “Exploradores de la Tecnología” impulsado por el CCyTEM y el Centro Morelense de Comunicación de la Ciencia, se anuncian talleres de robótica, programación, inteligencia artificial e impresión 3D para alumnos de nivel básico y medio superior.
En enero de este año, la “Ruta de la Ciencia” llegó al CBTIS 232 en Tetecala. Más recientemente, plazas públicas en Cuentepec y Temixco recibieron carpas, pantallas, dispositivos y breves talleres. Esta misma semana, el gobierno celebró una nueva edición del programa como si se tratara de un avance estructural en el modelo educativo estatal.
Pero una cosa es hacer ciencia… y otra muy distinta es aparentarla.
Llevar impresoras 3D a comunidades que carecen de aulas dignas, luz constante o baños funcionales es una contradicción que no se disimula con drones ni con pantallas itinerantes. La ciencia no se siembra en un fin de semana. No se transmite en dos sesiones de 40 minutos, no prende en niños que no tienen acceso ni siquiera a una computadora propia.
Se agradece el esfuerzo. Sí, que exista un mínimo de inversión en robótica es mejor que nada. Que haya talleres y charlas, bien. Pero no confundamos voluntad con transformación.
Los datos no mienten, Morelos ocupa uno de los últimos lugares en acceso a tecnología en escuelas públicas. Las condiciones de infraestructura en decenas de planteles son precarias. Muchos docentes siguen usando su celular personal para proyectar contenido. ¿De qué sirve un kit de IA si no hay corriente eléctrica o si la señal de internet falla al primer intento?
La verdadera apuesta por la ciencia y la tecnología no está en las fotografías para boletines, sino en garantizar que cada escuela tenga lo básico, aulas funcionales, conectividad real, maestros capacitados y seguimiento continuo. Lo demás es performance institucional.
El impulso a la innovación no puede ser superficial. Si hablamos de vocaciones científicas, tenemos que construirlas con estructuras permanentes, no con eventos pasajeros.
Morelos no necesita más shows tecnológicos. Necesita política pública seria, con medición de resultados y continuidad.
Porque por más que suene bonito, no se puede imprimir el futuro… cuando ni siquiera se ha cableado el presente.
#QuéCosa!














