Hemos reiterado, una y otra vez, la necesidad de replicar trabajos cuyo éxito ha sido probado, trabajos con impacto sociocultural, económico y hasta político.
Nos referimos a las UTOPÍAS, los FAROS y PILARES de la Cd. de México. Espacios de convivencia familiar y vecinal con juegos infantiles y muchos Talleres: de Cocina, de Lectura, de Bordado, de Danza, de Aprendizaje de Instrumentos Musicales, de Zumba, Pilates y lo que los vecinos vayan imaginando, sugiriendo. Muchas actividades artísticas y deportivas.
Como se ve, constituyen una gran ventaja, porque se convocan a los vecinos de las ayudantías, las colonias o barrios a tareas comunes en las que todos se van comprometiendo a cuidar sus espacios y sus actividades avanzando juntos cumpliendo distintos objetivos, artísticos y otros.
Los FAROS son Fábricas de Artes y Oficios. Aquí la invitación es para maestros -hombres y mujeres- que nos ayuden a compartir sus prácticas expertas en materia de Carpintería, Herrería, Cocina, Corte y Confección, Laudería para hacer instrumentos musicales de madera.
Los PILARES, Puntos de innovación, Libertad, Arte, Educación y Saberes son ya el adorno de estas tareas plenas de creatividad porque están sujetas a la imaginación y espontaneidad de la gente que se vaya interesando para servir a su comunidad, precisamente la que tiene más cerquita: sus vecinos y amigos. Aquí se ofrecen clases y asesoría para todos aquellos que por muchos motivos dejaron sus estudios, desde la primaria, la secundaria, la prepa… hasta la Universidad.
Se inicia invitando a la población en general y a la de la Ayudantía o Colonia en particular. Se entiende que los vecinos se convertirán en los responsables de las tareas que se ofrezcan en materia de organización y de cuidado. Nadie debe sentirse dueño de los espacios. Los ayuntamientos son los responsables.
Alcaldes y ayudantes tienen que involucrarse desde la invitación/convocatoria hasta la instalación y puesta en marcha de sus UTOPÍAS o FAROS. Se busca un espacio, se procede a limpiarlo, a sembrar plantas y árboles -si son frutales, mejor-. Se le pide a un par de Topógrafos e Ingenieros Civiles que nos hagan el levantamiento del terreno y que nos diseñen un pequeño auditorio o saloncito de usos múltiples o tribunas… en fin.
Permítanme una vez más. Tres amigos acudimos el año pasado a la Alcaldía de Iztapalapa para que nos ilustraran acerca de esto. Nos entrevistamos con Ximena Guzmán, precisamente la Maestra que fue arteramente asesinada, quien con toda amabilidad nos ofreció acompañamiento y asesoría para los municipios interesados. Una vez invitados se apuntaron Zacatepec, Jojutla, Yautepec y Cuernavaca.
Nos comunicamos con los CC. Pdtes. informándoles de nuestra gestión, pero ya no tuvimos respuesta. Cuernavaca (Urióstegui) dijo que tal vez este año porque el presupuesto del anterior ya estaba asignado a otras áreas. Jojutla (Juan Ángel Flores) dijo que ya tenían La Perseverancia. Yautepec (Agustín Alonso) dijo que sí recibiría al asesor de Iztapalapa, pero ya no señaló la fecha. Zacatepec (J. Luis Maya) simplemente no contestó. Insistimos enviando un escrito a la Secretaría de Gobierno y la Secretaría de Cultura nos contestó que no tenían presupuesto. Fue todo.
Hay más todavía. Tenemos preparados Cursos de estudio propicios para la reflexión y el debate: Ética, Análisis de la Realidad Nacional, Desarrollo Sustentable y Formación Política e Ideológica. Los ofrecimos para la Universidad Intercultural de Guerrero en sus diferentes Campus. Son de 30 o 40 horas, dependiendo de la riqueza del debate o de sus contenidos. Su Modelo es el Seminario, Panel y Mesa Redonda. Se integran equipos a los que se les asignan tareas de investigación y temas de exposición.
El objetivo es propiciar la reflexión con las comunidades indígenas, análisis y debates sobre nuestra realidad nacional, nuestro sistema económico, nuestra orientación política, nuestro cuidado del ambiente…toda una problemática estructural para advertir dónde estamos y hacia dónde queremos ir.
Los ofrecimos para los Campus de Sta. Cruz del Rincón en Chilapa, que atiende a tlapanecos y mixtecos; para Xochistlahuaca, que trabaja con amuzgos. Cuajinicuilapa, región afrodescendiente y Xalitla, Iguala, con nahuas. Tomamos en cuenta a la Normal de Ayotzinapa, por supuesto. Esto se prestaría como una buena razón para hermanar a nuestros municipios, así que los gobiernos municipales o el Gobierno Estatal podrían avalarnos convirtiéndonos en sus misioneros académico-culturales.
¿Qué necesitamos? Un mecenas que asuma esta honrosa tarea y que nos aprovisione de un itacate con viáticos suficientes: transporte, hospedaje y alimentos. Si podemos contar con un vehículo, mejor. La escuela que nos reciba sólo tendría que indicarnos donde podríamos alimentarnos y hospedarnos. Esta iniciativa la hubiera compartido (tenemos que hacer alusión a) Don Marcos Manuel Suárez, siempre generoso y dispuesto quien, no dudamos, se hubiera sumado. Lo recordamos con toda intención y afecto. Hubiera sido un estupendo Gobernador, pero el PRD no lo dejó ser su candidato. Prefirió a Graco… y ya ven…














