“La violencia es esencialmente muda, y solo comienza cuando el pensamiento y la comunicación racional han fracasado.”
Thomas Merton, Peace in the Post-Christian Era, 1962
El pensar y actuar belicista, nos muestra lo primitiva que es aún esta sociedad y sus dirigentes en el mundo.
Ningún líder que merezca ser escuchado y seguido tratará de imponer una agenda de violencia hacia los demás por cuestiones raciales, étnicas, condición social, o simplemente por el deseo de poseer los bienes de otros.
La historia de los últimos siglos nos ha mostrado a naciones dedicadas al robo a otras naciones, afirmando que les ayudan, mientras les quitan sus recursos naturales.
Si bien es cierto que para que exista un acto abusivo sistemático, debe haber alguien que lo permita, también es cierto que han hecho uso de la brutalidad como medio represor, esto se puede ver en la aun existente y esperemos ya debilitada colonización en África.
Las naciones que han pregonado en la historia: libertad, igualdad y fraternidad, resulta que no ha sido así. Que se han conducido falsamente afirmando ser justos y buenos, mientras destruyen naciones enteras.
La frase de Jesucristo sigue vigente: Por sus frutos los conocerás. Quien da fruto de violencia, no puede tener un corazón pacífico.
La situación que hoy vive el medio oriente y el mundo en general, nos hace pensar de lo aun inhumano que pueden ser los líderes de algunas naciones.
La educación en el mundo ha dejado mucho que desear, no ha podido cambiar la actitud agreste por una actitud fraterna, miles de años han sido insuficientes, para enseñar a una humanidad que sigue o bien sin entender nada, o resulta incapaz de tomar las riendas de su propio destino.
Si no es la humanidad la que no ha aprendido a ser civilizada, entonces lo sea la clase económica y política que ha dirigido al mundo, cualquiera de las dos opciones muestra que no hemos escapado del mundo de la ley del más fuerte y que debemos hacerlo ya, guiarnos a nosotros mismos, auto educarnos, porque el sistema educativo en el mundo, nos muestra que no lo ha podido hacer.














