MUY DISTINGUIDAS Gobernadoras
Ma. Eugenia Campos Galván y Ma. Teresa Jiménez Esquivel, gobernadoras de Chihuahua y Aguascalientes, respectivamente -espero que no me demanden por faltas a la equidad de género- son de lo mejor que hemos visto y experimentado. Sordas a los reclamos populares e instaladas en los cimientos arenosos del Poder temporal y circunstancial se exhiben obnubiladas por sus caprichos. Rodeadas de corifeos incondicionales que les otorgan siempre la razón, se presumen infalibles. Su vanidad femenina, ejemplar en ellas, les ha hecho suponer -mal- que serán sempiternamente consideradas así.
Tere Jiménez, de Aguascalientes, expresó literalmente, que no votaron por Claudia porque no eran pendejos. Y cuando la presidenta fue a ese Estado no dejó de fotografiarse con ella luciendo una tatuada sonrisa de edecán. Maru Campos, de Chihuahua, no tuvo pretexto para abstenerse de acudir a la entrega de tierras a los rarámuris, entrega que resolvía una añeja demanda de Justicia para estos pueblos. Me dicen, amigos chihuahueños que la conocen, que seguramente estaba cruda o borracha. Le encanta el chupe… y los viajes al extranjero, muy frecuentes. Las dos van a misa, son panistas. De MORENA también tenemos y no simplemente quejas.
Mi amigo Nicolás, UAG Chilpancingo, dice con todas sus letras: “Nuestra muy simpática gobernadora Evelyn Salgado Pineda hija del Senador Macedonio, no aparece más que en fotos para lucir su palmito. La situación de la Montaña, Metlatónoc, Tlapa y pueblitos circunvecinos, es muy triste y lamentable. Hambre, marginación, falta de escuelas, atención médica… y no solamente necesidades sin resolver, sino asesinatos contra el pueblo: campesinos, trabajadores, vecinos… no puede ser. Y esta niña no aparece por ningún lado excepto cuando viene la Dra. Claudia. Entonces sí, ahí está con grandes sonrisas. Han atendido Acapulco, a todos les consta, sí, pero ¿y la Montaña que también padeció los huracanes Otis y John, no existe?”.
El gober de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, de MORENA, tiene un auténtico desorden en la atención a sus pueblos con sus demandas de aplicación de justicia que debería resolver con prontitud y sencillez. Parece que se ha empeñado en regresar a los viejos vicios de la política tradicional, disfrutar el poder, ensordecer a los reclamos populares y satisfacer sus caprichos. El de Chiapas Eduardo Ramírez Aguilar, también va llenando la planilla de quejas populares. Sin resolución, claro. Su Partido, el Verde, ha hecho de las suyas en ese paraíso.
En fin… No parece que haya ninguna racionalidad en el ejercicio de la Política, ya sea la dedicada a asuntos electoreros o la que ya está en funciones: de ejecución de planes, proyectos, programas, tareas o elaboración de alguna agenda que prevea el servicio orientado en favor de la gente, sobre todo, de la más necesitada.
Ya lo han visto. El Pri no cuenta con militantes, son una multitud de individuos -mujeres y hombres, a la espera de saber qué van a hacer, hacia dónde se deben mover, qué tienen qué decir y cómo se deben conducir. Cuanta frase emita su dirigente en turno deberá ser aplaudida. No importa que ese dirigente sea un barbaján, un ratero sin escrúpulos. Atiborrada la lista de su selección, sumen a los que están en la banca, esperando, con toda paciencia. Y del Pan, ¿sabrán que su partido promueve la entrega del país entero, recursos y riquezas naturales a oligopolios extranjeros? Si es así, tendrán que recuperar su propia historia porque eso es precisamente traición a la patria.
PRD y PT; Movimiento Ciudadano, el Panal y los otros ochenta y tantos malquerientes que quieren ser registrados como partidos, tienen que examinar sus intenciones y deseos. Decirnos si quieren una franquicia que les permita vivir cómodamente sin hacer nada y decir diariamente estupideces, o bien, instalar o continuar con una forma de organización social que permita a los ciudadanos darse un proyecto común benéfico para las mayorías.
Dos asuntos más. La CNTE tiene que aprender a escuchar, moderar sus demandas y no pretender que ahora, con este gobierno, se resuelvan todas de forma inmediata. Suponemos que hay infiltrados provocadores cuya pretensión es sabotear por todos los medios la elección de la Reforma Judicial. Esperamos que prive la prudencia, aunque esa virtud tampoco aparece en estos pleitos. No dudamos que Claudio X y su pandilla de facinerosos estén metiendo las manos y las patas.
El objetivo esencial es hacer Política y para ello Objetividad es la palabra clave, el concepto. Es decir, la crítica y la autocrítica son armas para avanzar en cualquier proyecto por pequeño que parezca. Sin ellas no hay posibilidad de avance.
Ofrecimos a los Morenistas Talleres de Formación Política. No nos hicieron el menor caso. La oferta se amplía a todos los partidos. ¿Aceptan?














