Entre el dolor de la muerte cotidiana y la esperanza de la solidaridad para enfrentar los horrores cotidianos del genocidio en Gaza y Cisjordania contra el pueblo palestino. A 77 años de la Nakba, es urgente y necesario elevar las voces de protesta en todo el mundo para detener la masacre que lleva a cabo el Ejército de Israel bajo las órdenes del gobierno sionista de Netanyahu y el respaldo cínico del gobierno imperialista de Trump, que pretenden quedarse con el territorio de Gaza para construir un moderno complejo hotelero sin importar asesinar y desplazar a dos millones de palestinos entre los que hay más de un millón de niños. Así lo muestran las escenas donde el miedo a las bombas y el hambre reflejada en sus rostros infantiles nos convocan a no permanecer indiferentes.
El Comité de Acción por Palestina en Cuernavaca está convocando a participar en diversas actividades de solidaridad, el día 15 de mayo para un cine debate sobre la película The Settlers, de Louis Theroux, documental de la BBC, a las 6 pm en el Cine Morelos y el 17 de Mayo un evento cultural en el zócalo de Cuernavaca.
Nakba es un término árabe que significa "catástrofe" o "desastre" en dicho idioma, utilizado para designar al éxodo palestino. Según la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA), son refugiados palestinos las "personas cuyo lugar de residencia habitual era el mandato británico de Palestina entre junio de 1946 y mayo de 1948 y que perdieron sus casas y medios de vida como consecuencia de la guerra árabe-israelí de 1948". Dicha definición también incluye a sus descendientes, nos ilustra Wikipedia.
También denominada como la "catástrofe palestina", fue la destrucción de la sociedad y la patria palestina entre 1947 y 1948, y el desplazamiento permanente de la mayoría de los árabes palestinos. El término se utiliza para describir tanto los acontecimientos de 1948 como la actual ocupación de los palestinos en sus territorios ocupados (Cisjordania y la Franja de Gaza), así como su persecución y desplazamiento en los territorios palestinos y en los campos de refugiados palestinos presentes en la región.
Los acontecimientos fundacionales de la Nakba tuvieron lugar durante y poco después de la guerra de 1948, incluyendo la declaración sobre el 78% del mandato británico como Israel, la expulsión y huida de 700.000 palestinos, la despoblación y destrucción de más de 500 pueblos palestinos por las fuerzas armadas israelíes y el posterior borrado geográfico, la negación del derecho palestino al retorno, la creación de refugiados palestinos permanentes y la "desintegración de la sociedad palestina".
La expulsión de los palestinos es una política planificada de limpieza étnica.
La expulsión por la fuerza o "desplazamiento obligatorio" de la población autóctona palestina ha visto también otros episodios, como el de la Nakba de 1967 con la guerra de los Seis Días, en la que muchos palestinos se vieron obligados al exilio, muchos de ellos por segunda vez.
El día de la Nakba es el día en el que los palestinos conmemoran el inicio del éxodo (la creación del estado de Israel). Se celebra el 15 de mayo y es la fecha conmemorativa más importante del calendario palestino, siendo conmemorado con protestas y celebraciones también en otros lugares fuera de Palestina.
Un documento interno del Ministerio de Inteligencia de Israel, reconocido por el propio Netanyahu, propuso la evacuación permanente de la población de Gaza a la Península del Sinaí en Egipto, lo que significa una nueva Nakba, tanto en la Franja de Gaza como en Cisjordania.
La Corte Internacional de Justicia ha rechazado la opinión israelí de que el territorio no está ocupado y ha dictaminado que la "presencia continua de Israel en el Territorio Palestino Ocupado es ilegal".
"Al menos cinco categorías de violaciones graves del derecho internacional de los derechos humanos y del derecho humanitario caracterizan la ocupación: ejecuciones extrajudiciales; desplazamiento forzado; detenciones abusivas; el cierre de la Franja de Gaza y otras restricciones injustificadas a la circulación; y el desarrollo de asentamientos, junto con las políticas discriminatorias que lo acompañan y que perjudican a los palestinos" ( HRW 2017a ).
El llamado de la IV Internacional es a construir un movimiento mundial de solidaridad con Palestina. Este movimiento debe ser amplio y unido para exigir detener las masacres y retirada de tropas, la reconstrucción de Gaza por y para los gazatíes, garantizar el acceso a la ayuda humanitaria para la población, la liberación de prisioneros, el cese total del desplazamiento y la garantía del derecho de retorno para todos los palestinos refugiados y llevar a cabo acciones de Boicot, Desinversión, Sanciones.
Todas estas demandas humanitarias son fundamentales. Para lograrlo, necesitamos intensificar las manifestaciones, ocupaciones y boicots, exigir la requisa de las empresas que colaboran en el genocidio, bloquear la venta de armas y pedir a los gobiernos que cesen todos los vínculos, especialmente los comerciales, y todo apoyo al Estado genocida. Necesitamos el apoyo de los sindicatos y de la calle. Apoyamos la formación de bloques judíos visibles en solidaridad con Palestina. Nuestro objetivo es crear el máximo espacio para el debate democrático dentro del movimiento.
Reafirmamos la necesidad de desmantelar el Estado sionista, como “Estado para los judíos”, y que sólo una Palestina libre, democrática, laica e igualitaria, a la cual todos los palestinos dispersos puedan regresar, y donde todos puedan vivir, cualquiera que sea su religión, siempre que acepten este marco descolonial, puede traer una solución justa y pacífica para los pueblos de la región
En Palestina, más que en cualquier otro lugar, la lucha victoriosa de los explotados y oprimidos puede ser el camino hacia un mundo más justo.














