Si bien la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha determinado que toda muerte violenta de una mujer debe ser investigada con perspectiva de género, no todas las muertes violentas son clasificadas como feminicidios… y si hablamos de feminicidios, tenemos que hacer referencia a Morelos, donde se han registrado icónicos casos de estos crímenes y ha sido ejemplo claro, de cómo las autoridades encargadas de otorgar justicia, no lo hicieron, ni les intereso el tema… El listado de casos, en donde se ha omitido investigar bajo este criterio, es extenso y, por mucho, doloroso.
Ariadna Urbina, integrante del colectivo “Género 33”, aseguró que en los últimos años la Fiscalía Especializada en Feminicidios, durante la administración de Uriel Carmona, se desatendieron los protocolos fundamentales para investigar correctamente las muertes violentas de mujeres como feminicidios y es cierto. La tendencia en ese periodo (el del gobierno amarillo), era disminuir las cifras, para evitar que Morelos se colocara en los primeros lugares nacionales de este delito; después, al gobierno (el del futbolista) no le importaba el tema, bajo el argumento de tener discrepancias irreconciliables, no hacía nada por voltear a ver la problemática, ni esa ni ninguna otra que no le generara recursos a sus bolsillos… y los protocolos no se implementaron ni se respetaron.
Entre los lineamientos ignorados, destacó Ariadna Urbina, se encuentra la falta de análisis de contexto, herramienta clave para entender en qué condiciones una mujer vivía y si fue víctima de violencia sistemática antes de ser asesinada.
Es necesario revisar primero y, garantizar después, la aplicación de estos protocolos en torno a las muertes violentas de las mujeres, para que las investigaciones se realicen desde el inicio con perspectiva de género y se mejoren las condiciones de acceso a la justicia y reparación del daño para las víctimas directas e indirectas.
De ahí que, en este periodo de renovación en las dependencias y la implementación de nuevas formas de trabajo desde el Gobierno del Estado, comienza a generarse la inquietud: es indispensable que estos criterios vuelvan a aplicarse de manera rigurosa, a fin de evitar la impunidad y garantizar sentencias adecuadas en cada caso… Más aun, nos resulta obligado preguntar, si ya se realizó el relevo en la Fiscalía Anticorrupción –un espacio en el que no se veía para cuando llegaría el suplente de Juan Salazar Núñez--, ¿Cuándo se concretará el revelo en la Fiscalía Especializada en Feminicidios?
No, no todas las muertes violentas de mujeres en México se investigan como feminicidio. Tampoco en Morelos, se investiga bajo este principio, las muertes de sus mujeres, con violencia. Según un artículo de Impunidad Cero, en 2021, solo alrededor del 27% de las muertes violentas de mujeres fueron clasificadas como feminicidio… ¿Cómo estarán las cifras actuales?
Esta es la oportunidad, de garantizar a las familias y a las víctimas de feminicidio, justicia. Señores funcionarios, no la desperdicien.














