El primero de junio del año en curso tendremos elecciones en el país para elegir integrantes del poder judicial. Se elegirán 9 ministras y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, 2 magistraturas de las Salas Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, 15 magistraturas de las Salas Regionales del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, 5 magistraturas del Tribunal de Disciplina Judicial, 464 magistraturas de circuito y 386 jueces de distrito.
Estas elecciones son organizadas por el INE, quien es el órgano facultado para llevarlas a cabo, y para ello se comenta que el costo será de alrededor de los 13,000 millones de pesos, una cantidad generosa pero que la necesidad de renovar uno de los poderes que mantiene vicios del pasado como la corrupción, el nepotismo, el tráfico de influencias, entre otros, hace necesario dicho esfuerzo. La erogación necesaria para realizar este proceso implica que el resultado que se espera debe ser de una participación masiva, importante por la dimensión del tema.
Este primer ejercicio democrático en el poder judicial es todo un reto para este gobierno, porque el tipo de elección es completamente nuevo y no tiene similitud con las elecciones tradicionales. En tal virtud, el primer reto tiene que ver con la difusión del proceso electoral y en este tema el asunto es difundir la elección y que se tenga la capacidad de explicar de manera sencilla cómo es que la gente debe de votar; no hablo de por quién votar, sino de cómo votar. La percepción es de una gran confusión, la gran mayoría de la población no sabe cómo debe votar. Por ello me parece que en muy corto tiempo el INE tendría que desarrollar una estrategia masiva de difusión que sea pedagógica y sencilla para que la gente aclare sus dudas. De no hacerlo, el riesgo de que la participación disminuya es muy alto, de por si el interés por votar en esta elección será menor que en una elección ordinaria y si la ignorancia sobre como se debe de votar prevalece, seguramente la asistencia de ciudadanos a las urnas se verá afectada.
Sin duda alguna que el órgano responsable del éxito o no de esta elección es el INE, por ello es necesario que lancen una campaña en medios de comunicación que ayuden a que la mayoría de la gente comprenda cómo debe de votar. De toda la lista que se presenta líneas arriba, es necesario saber por quines, y por cuantos se puede votar en cada región del país, por supuesto, seria genial saber quienes son los candidatos y que proponen, pero mínimamente urge saber cómo votar.
En fin que la necesidad de renovar al poder judicial y sacarlo del ámbito de los partidos políticos con presencia en el Congreso fue un acierto, pero ahora el reto es que la gente acuda a las urnas a manifestar su sentir como en una elección de las que estamos acostumbrados. La experiencia nos dice que el ciudadano participa, cuando tiene información y por ese interés acude a una urna a manifestarse, si no tiene dicha información prefiere quedarse en casa a realizar sus tareas cotidianas que no interrumpa su día normal, que además es de descanso.
Es posible que algunos estén pensando que su capacidad de acarreo les puede permitir llevar suficientes votos a la urna y quizá con ellos aspirar a que alguno de los candidatos se alce con el triunfo, sin embargo, eso no será suficiente para que quien sea que gane se declare con la legitimidad suficiente que dan los votos de manera masiva.
Por eso, apostarle a la difusión y a la información es la mejor estrategia para generar el interés de las grandes mayorías y estas acudan a votar. Ya se demostró en 2018 y en 2024, la gente estaba informada y por ello acudieron a manifestarse con su voto y hacerse escuchar, lo contrario será en contra de la legitimidad del nuevo poder judicial.














