Los incendios registrados en lo que va del año en el estado han afectado a varios municipios con cientos de hectáreas devastadas, pero sin duda es el territorio de Tepoztlán el que vive una situación sin precedente en su historia, ya que el área de afectación, con la consecuente pérdida de flora y fauna, se considera una verdadera catástrofe ambiental.
Provocados o no, la magnitud de los incendios en Tepoztlán son consecuencia de una serie de desafortunados acontecimientos de la naturaleza, pues su rápida propagación quizás en la época más seca del año, encontraron en los fuertes vientos registrados, condiciones que no sólo consumieron en tiempo récord terreno sino que dificultaron cualquier acción humana por contenerlos.
Hoy en el pueblo mágico existe un feroz debate en las plazas publicas y en las redes sociales, en donde se reparten culpas y se señala a las autoridades municipales y de los gobiernos del estado y federal, como responsables de la catástrofe ecológica. Se habla incluso de la exigencia de la renuncia del alcalde Perseo Quiroz y hay quienes hasta piden el cierre de la cabecera municipal a los visitantes que, en su ignorancia sobre la tragedia, llegan por cientos buscando el jolgorio durante el periodo vacacional de Semana Santa. Hay pues indignación y dolor en el pueblo Tepozteco.
Sin embargo, sería injusto no reconocer los esfuerzos de cientos de brigadistas y los recursos que las instituciones del gobierno y particulares han estado realizando en Tepoztlán y sin embargo, no se pudo evitar un daño mayor a la naturaleza y al ecosistemas de las comunidades de San Juan Talacotenco, Santo Domingo Ocotitlán y Amatlán de Quetzalcóatl, pueblos ancestrales que han visto consumida buena parte de su riqueza natural que seguramente tardará muchos años en recuperarse.
Hoy Tepoztlán está herido y su gente llora ante la catástrofe ambiental pues, al momento de redactar este espacio, los enormes incendios que seguían consumiendo vastas áreas de la naturaleza no han sido controlados, ojalá y pronto sea así, para luego hacer lo que se tenga hacer en la recuperación de lo perdido, veremos…
BREVES: El pasado viernes 11 de abril la Sección 19 del SNTE que lidera el Prof. Joel Sánchez Vélez organizó la celebración del “Día de la Educadora” en conocido centro recreativo de Oaxtepec, acto al que asistieron más de 3,500 personas para presenciar la conferencia de Javier Lozano y el espectáculo de la cantante Kika Edgar. Este festejo se viene organizando por más de dos décadas pero ciertamente nunca con varias días de anticipación a la fecha señalada en el calendario (21 de abril), la asistencia de tantas y tantos docentes, así como con la aceptación afable de la presencia de las autoridades educativas del Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM), hoy al frente de Leandro Vique Salazar. El evento que fue del agrado de las festejadas, es el reflejo del entendimiento que existe entre autoridades y sindicato pues al igual que el acto conmemorativo del “Día de la Mujer”, le toca a esta administración del gobierno y del IEBEM cumplirle bien y a tiempo a los maestros del estado, como ningún otro año se ha hecho, sin los regateos o las negociaciones tirantes, o incluso la negativa a reconocer los insumos que se tienen que proveer, porque están establecidos en minutas de negociación estatal entre la Sección 19 del SNTE y el IEBEM. Hoy lo que se percibe en la relación entre ambas partes simboliza no sólo un respeto mutuo, sino la voluntad para, de igual forma, en las tareas sustantivas del trabajo cotidiano en las escuelas y en las aulas, hacer que las cosas sucedan de mejor forma. Asimismo, se percibe desde el gobierno y las autoridades educativas una valoración hacia el quehacer del docente que, sin duda, abona a la productividad educativa, a ver…














