Obviamente que la Reforma Judicial no es la mejor opción para la designación de los juzgadores como son los magistrados y jueces federales, así como los locales. Tampoco para el nombramiento de los ministros de la SCJN.
Se han escrito millones de artículos, editoriales, opiniones, críticas en contra de esta reforma y unas cuantas notas a favor de ella.
El tema central en lo escrito en contra de la Reforma Judicial es que no es posible que se elijan a jueces, magistrado y ministros como si fueran representantes populares, debido a que para ser parte de la administración de la justicia, se debe ser un profesional en el derecho, pero además tener una formación y preparación muy amplia, requisitos principales que se tomaban en cuenta para ser juez o magistrado. Desafortunadamente como todo en la función pública, se fue corrompiendo la designación de cargos judiciales y eso es la bandera del oficialismo para poder convencer a los incautos en su mayoría para que se convenzan. Es una rezón velada, porque la realidad es que lo que desean los gobernantes actuales de la mal llamada 4T es el control total de los poderes del Estado y que paso a paso lo están logrando, gracias a la manipulación de las decisiones de los ciudadanos, que el 80% no sabía ni siquiera como está votando, como está decidiendo su voto público y aprovechando esa ignorancia han logrado el control del Legislativo, de los órganos autónomos descentralizados (que ya no lo son) y hoy van sobre el Poder Judicial, lo cual, sabemos de antemano que con la mayoría que tienen en el Congreso de la Unión, lo lograrán.
Las consecuencias de estos actos serán a corto, mediano y largo plazo.
A corto plazo, el gobierno de Morena podrá, a través de los magistrados y jueces, así como los ministros de la SCJN, decidir a quién se le aplica la Ley, a quién no y a quién todo el peso de la Ley. Esa es una práctica de los gobiernos fascistas, comunistas y socialistas. La ideología, los intereses políticos y los intereses materiales, principalmente serán los políticos y materiales, es decir, podrán decidir los cargos públicos por elección en tribunales, puesto que los magistrados estarán a su favor. Podrán someter a quienes opinen diferente a las ideas de la 4T y decidir las elecciones en lo general. Lo cual quiere decir que el sometimiento a este gobierno solo se podrá eliminar mediante una revolución armada. En cuanto a los intereses económicos y materiales, ya lo hemos visto, como se manipula la ley y hasta lo que no permite la Ley, por ejemplo, licitaciones de obra públicas, asignación de contratos, licitaciones de adquisiciones, todo será manipulado por el ejecutivo de acuerdo a sus intereses.
En el mediano plazo, la reforma judicial les permitirá, sin tanto esfuerzo y otras reformas, ir cambando a los miembros del poder judicial, a través de la trampa de la elección, de acuerdo a los intereses de los gobernantes, decidirán quienes se quedan, a quienes cambian y a quienes asignan o designan. Lo que convenga al grupo gobernante en turno.
A largo plazo les permitirá mantenerse en el poder, controlando a legisladores, gobernantes y miembros del gabinete ejecutivo, al ejército en todos sus cuerpos de la milicia, empresarios, ejecutivos en los órdenes estatal y municipal de tal manera que será muy complejo recuperar la democracia, el libre mercado, la libre empresa y en general un país libre.
Pero eso es por lo que han votado nuestros hermanos mexicanos, la mayoría de ellos con los ojos vendados y con verdades a medias, o mentiras, que es lo que ha caracterizado al sexenio 2018-2024 y va por el mismo camino la “presidenta” actual.
Usted decide el futuro que desea.














