Estas son las Propuestas que sugerimos para un debate estatal e incluso Nacional. Primera, convocar a un Foro y que ese Foro sea de Reflexión, Plural, Democrático y, algo más, Permanente. Convocarnos a discutir con seriedad qué tenemos qué hacer para coadyuvar al cambio social. Generar muchas ideas buscando coincidencias -recordemos que es más lo que nos une que lo que nos separa- para edificar la unidad de un movimiento progresista a fin de tomar acuerdos que nos permitan, como sociedad, enfrentar la pobreza, la inseguridad, la inequidad y los problemas económicos de México.
Segunda. Revisar el Programa, la Estrategia y la Línea Política del Partido recuperando los principios de la Transformación del país y la lucha de la Izquierda mexicana. Todo sobre la base de la Unidad anteponiendo los intereses de la sociedad a cualquier interés personal o de grupo.
Tercera. Construir desde ahora un amplio frente político (no solo electoral) de las fuerzas progresistas de Izquierda. En cuanto a lo electoral presentar candidaturas únicas en los próximos procesos buscando la vinculación permanente con los movimientos sociales y los ciudadanos en el marco de un debate permanente para definir precisamente esa Línea Política sobre los asuntos torales de la vida nacional. La militancia de base debe estar presente en todo momento, obviamente.
Cuarta. Establecer una escuela de formación de cuadros. Además, la publicación periódica de materiales de discusión teórica y coyuntural que refuercen la actividad cotidiana de los militantes del Partido y la elaboración de propuestas de solución de los problemas que aquejan a la sociedad. Esta escuela de cuadros tiene que instalarse en cada Estado, hay forma de hacerlo.
Quinta. Apoyar a Gobiernos y Legisladores de MORENA. Ejercer la crítica a su actividad participando en el diseño y evaluación de políticas públicas, establecer una relación de respeto entre el Partido y sus gobiernos. Tener presente que la actividad del partido no se agota en el proceso electoral, que los triunfos son alcanzados gracias al esfuerzo de miles de militantes y la confianza de la población en la Transformación de su realidad.
Sexta. Realizar un Congreso Nacional diferente eliminando acuerdos preestablecidos. Plantearse el objetivo de una Transformación interna, elaborar una propuesta unitaria que se alimente de la opinión de las bases del partido y de sectores importantes que, actualmente, por prácticas excluyentes, se encuentran marginados de los órganos de dirección y del debate.
Séptima. Si el Partido quiere empujar una reforma política nacional donde se luche por cambios en las reglas del juego que garanticen equidad en el uso de recursos para abrir las puertas de una auténtica transición democrática, debe poner el ejemplo en su interior estableciendo la alternancia en sus órganos de dirección en todos sus niveles.
Octava. Es hora de debatir la Transformación de los partidos desterrando la cultura de las componendas que viola la ley interna; fortalecer la institucionalidad restableciendo los organismos de base, eligiendo órganos de dirección que reflejen a la militancia, no producto de acuerdos cupulares.
Los Partidos políticos distorsionan la voluntad popular y desvirtúan la Democracia. El diseño del Sistema Electoral convierte al dinero en la base de cualquier intento de acceder a un cargo de elección y crea todo un ecosistema de negocios. La deliberación ciudadana es desplazada por una pléyade de despachos de consultoría, agencias de mercadotecnia, fabricantes de mercadería, asesores de imagen y otros, que confunden el ágora con un supermercado.
No han entendido que son sólo una herramienta, un medio para acceder al ejercicio del poder y que este poder debe cumplir con objetivos claros entre los cuales enriquecerse no aparece por ningún lado.
Contrastemos estas ambiciones con lo que propone el EZLN: Obedecer y no mandar /Representar y no suplantar /Servir y no servirse /Convencer y no vencer /Bajar y no subir /Proponer y no imponer /Construir y no destruir. Así es, construir nuevas relaciones sociales y políticas que fortalezcan el poder de abajo y la organización de los pueblos hacia su autonomía.
Llamamos al debate y la reflexión a lo largo y ancho de nuestro Estado y nuestro País a fin de impedir, unificadamente, la restauración del autoritarismo, la antidemocracia y la corrupción, y así, defender las conquistas logradas por el pueblo de México a través de su Historia.














