Por fin, se realizó la sesión en la cámara de diputados, donde las mujeres legisladoras pertenecientes al partido mayoritario en el poder, en alianza con el PRI y el Partido Verde, rechazaron admitir a discusión a trámite el desafuero iniciado por la Fiscalía de Morelos, en contra del ex gobernador Cuauhtémoc Blanco, por lo que el legislador seguirá manteniendo fuero ante las acusaciones de abuso sexual denunciadas por su media hermana.
Por fin, los legisladores de Morena y aliados y del tricolor rechazaron quitar el fuero al exgobernador de Morelos por 291 votos a favor, 158 en contra y 12 abstenciones. De esta forma la Cámara de Diputados declaró “notoriamente improcedente” la solicitud para que se retire el fuero constitucional a Cuauhtémoc Blanco Bravo.
Por fin, se dio cuenta con sus votos en la pantalla de la Cámara de Diputados, quienes están de que lado de la historia, en torno a este caso tan controvertido… las legisladoras perdieron la oportunidad de hacer historia y se alinearon a lo que dictaminó su partido, de proteger hasta los empujones, los jaloneos y a fuerza de los gritos de “No estás solo” a uno de los suyos.
Resultó paradójico, ver a todas esas mujeres defendiendo a un personaje que se ha distinguido por sus acciones misóginas y violentas, dentro y fuera de la cancha de futbol; en lo público y en lo privado; en la alcaldía de Cuernavaca o en la gubernatura.
Resulto decepcionante, la actuación de aquellas, las que ocuparon la tribuna, --diciéndose ser parte de una transformación del país--, para permitir que el exfutbolista tomara la palabra sin estar inscrito en la lista de oradores para que se defendiera, pero no escucharon en ningún momento, la voz de las víctimas.
Convenientemente, se les olvido a las legisladoras cuando en el 2004, el ahora exgobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, mando a lavar platos a la silbante Virginia Tovar. 'Vicky' Tovar, por cierto, fue la primer árbitro en dirigir un partido de Primera División en México… o aquel video que circula por medio de redes sociales, donde Natalia Rezende Moreira, esposa de Blanco Bravo, corre de un lado a otro solicitando apoyo a hombres que se encuentran a las afueras de su domicilio, quienes, presuntamente, eran escoltas del político morenista y donde decía a la cámara “Acabo de ser agredida nuevamente por mi esposo, cuando pido apoyo nunca me lo dan, aquí está mi ojo golpeado” y hasta omitieron la narratoria del intento de violación que la media hermana del futbolista presento ante las autoridades, de una noche de tantos, cuando vivía en “Casa Morelos”, residencia del gobernante. Esas legisladoras, no me representan, porque le dieron el micrófono y la tribuna al violentador y no escucharon a las víctimas.
Ellas y ellos –porque la Cámara de Diputados está conformada por un principio de equidad de 50 por ciento hombres y 50 por ciento mujeres--, están en su derecho de votar acorde a su criterio, la línea que le den en su partido y ejercer su representación legislativa como lo deseen, pero a muchas de nosotras, no nos representan.














