Con total agradecimiento voy a compartirles la respuesta que me hizo favor de enviarme la Sría. de Cultura de parte de su Sria. Técnica, Lic. María de Lourdes Arce Ortiz. Me refiero a la propuesta acerca de las UTOPÍAS, FAROS y PILARES. Dice:
“Se reconoce que, los proyectos que hace mención en el oficio mencionado, son sin duda grandes obras generadas durante las administraciones de la Ciudad de México, de la cual varios sectores de la población se han visto beneficiadas y un segmento considerable de la vida pública de la capital del país se está transformando. Sin embargo, la ejecución de las propuestas en referencia: Utopías, Red de Faros y Pilares, requieren de inversiones cuantiosas, mismas que no se encuentran definidas dentro de los presupuestos autorizados por la normatividad vigente que rige el actuar de nuestra administración pública…”.
Me gustaría decir, objetiva y respetuosamente que pensar en la falta de presupuesto obstaculiza toda iniciativa. Para empezar, creemos que no hay un solo municipio, de los 36 con los que ya contamos, que no cuente con un espacio para iniciar un proyecto que replique las Utopías de la Cd. de México. Todos tienen uno o más terrenos baldíos que serían oportunidad para convocar e invitar a sus habitantes a colaborar limpiándolo, sembrándolo de árboles endémicos, por supuesto, y solicitando a la comunidad entera que done sillitas, bancas y material necesario.
Pero aprovechemos esta otra idea del mismo texto: “…en los próximos meses la Secretaría de Cultura estará publicando convocatorias para incidencia y vinculación con los municipios, principalmente en Zonas de Atención Prioritaria; talleres, espectáculos, capacitaciones, acciones que se enmarcan en ejes de Formación y Fomento a las Artes…”.
Justo, la vinculación con las direcciones de Cultura de cada municipio es fundamental. Acordar con todos y cada uno de ellos, plantearles la iniciativa, solicitar a la Alcaldía de Iztapalapa su apoyo y su asesoría, es más, ya lo han ofrecido. Permítanme repetirles que dos compañeros y un servidor acudimos a esa Alcaldía diciendo que había 4 presidentes municipales interesados en instalar una Utopía. La respuesta fue inmediata, nos dijeron que sí, que, con todo gusto, pero, ya no hubo movimiento de ninguno de los distinguidos alcaldes con los que habíamos conversado.
Pongo este ejemplo, en Arcelia, Gro. un profesor jubilado utilizó un terreno y lo cercó con carrizo, alambre y lazos. Puso una palapa como techumbre auxiliado por sus vecinos, consiguió una tarima, colgó jarritos y ollitas de barro como adorno e inició su Casa de la Cultura. Ahora tiene coros, grupos de danza, de niñitas y de maestras jubiladas; tiene una Biblioteca Popular con Talleres de Lectura y un Taller de Música donde aprenden a leerla y a tocar instrumentos de cuerda y hasta de viento que de alguna forma consiguieron.
Fue tan interesante el trabajo que desde España vinieron grupos de maestras que se quedaron más de un mes observando toda esa dinámica artística cultural. Podría iniciarse así, basta con tener buena voluntad.
No es necesario esperar grandes eventos para tomarse la foto y hacer creer que algo se está haciendo, no. El Objetivo es cotidiano, permanente, frecuente. Permítanme otro ejemplo: en Cuba se premia al trabajador más destacado del día, de la semana, del mes. El Che decía: es más fácil ser héroe en la lucha que héroe en el trabajo. Porque en la lucha, una circunstancia exige una respuesta pronta y expedita, y en el trabajo de todos los días el esfuerzo es permanente.
En Zacatepec, mi municipio, hemos ubicado 3 espacios ideales para ser trabajados: el Cisneros -rumbo a Tetelpa- que cuenta con 4 canchas de futbol; otro, del DIF en la antigua estación del Tren y el 3º. en la Vía, con una cancha de futbol, otra encementada y juegos infantiles que no tiene ni luz a la fecha.
La ventaja de estas iniciativas es que son ocasión de convocar a la ciudadanía a colaborar en tareas colectivas y comunitarias limpiando de abrojos, sembrando, haciendo una cisterna… en fin, haciéndoles sentir como suyo ese espacio que deberán mantener y cuidar para su esparcimiento y diversión. Los sociólogos afirman que es una forma de restaurar el tejido social.
De aquí se derivarían muchas otras actividades, recuperaríamos el Tequio propiciando la conversación vecinal, la compañía, hasta un frugal almuerzo con la cooperación de todos. Iríamos cambiando el entorno haciéndolo agradable todo lo cual mermaría la agresividad del ambiente. Iztapalapa y el Gob. de la Cd. de México ofrecen ayuda y asesoría.
Torneos deportivos, coros, danza folklórica, aprendizaje de instrumentos, talleres de lectura…todo se propicia basados ya en una tarea concreta que no está a la espera de recursos monetarios, sólo pide Organización y Disciplina.
Termino con la exclamación de nuestros hermanos mayores en el ´68: ¡La imaginación al Poder!... que no es sólo una consigna…














