La necesidad de tener una mayoría legislativa en el senado intenta justificar la afiliación a Morena de personajes cuestionados, como lo son Miguel Ángel Yunes Márquez de Veracruz, Alejandro Murat Hinojosa de Oaxaca y Cynthia López Castro de la CDMX. Sin duda, su afiliación garantiza la preciada mayoría calificada de la coalición encabezada por Morena para poder realizar cambios legislativos, tan necesarios en el país. El tema es que integrar a dichos personajes puede ser una contradicción interna, como muchas otras, que puede ser muy costosa.
En la historia moderna, hemos sido testigos de cómo movimientos legítimos se desmoronan, porque son contaminados por personajes que no tienen nada que ver con la esencia de dichos procesos. En un proyecto de nación es importante medir y soslayar hasta dónde se puede y se debe permitir el acceso de personajes que son completamente ajenos a la lucha emprendida para tener una nación justa en el sentido amplio de la palabra, y si ello justifica que se mantenga la puerta abierta de par en par, con el riesgo de que entren pillos a derrumbar desde dentro el sueño de millones de mexicanos. No es lo mismo tener aliados que invitarlos a integrarse a un proyecto, porque evidentemente hay quienes no comparten la misma ideología en términos de generar condiciones de bienestar general. Estos personajes que hoy se integran a Morena son personas que han demostrado que sus intereses son particulares, que su ambición es mucho mayor que su compromiso social con México. Por ello, es altamente cuestionable el hecho de integrar sin más a personajes de esa talla moral.
Desde la creación de Morena, que costó mucho, se han integrado diversos personajes que al día de hoy resultaron un fiasco al proyecto, los más visibles sin lugar a dudas son Lili Téllez y German Martínez Cazares que más rápido que pronto sacaron las uñas y su antagonismo a la izquierda se hizo evidente debido a sus cimentadas raíces conservadoras, quienes solo ocuparon sus escaños para denostar y ser fieles opositores a la política de apoyo social que tiene como base el proyecto de la transformación.
Los que acaban de llegar a Morena, a diferencia de los últimos mencionados, llegan a sus escaños propuestos por sus partidos de origen y ya en el cargo es que deciden cambiarse a Morena, una decisión pragmática pero que coyunturalmente le da la mayoría calificada a Morena en el Senado de la Republica. Sin embargo, esa condición no cambia el fondo del tema, porque al final del túnel son personajes con intereses y ambiciones personales que se anteponen al proyecto de la cuarta transformación. Son personajes que no tienen la mínima coincidencia ideológica y, por tanto, difícilmente serán activos de la transformación, por el contrario, serán una carga política que con el tiempo se va a revertir.
El argumento histórico es que, por el bien de la patria, en ocasiones se tienen que tragar sapos, pero ese argumento no resiste un examen de control y confianza, es decir, serán votos que saldrán muy caros y que en algún momento van a pesar tanto que van a zarandear el camión en el que se han subido. Los nuevos integrantes de Morena son políticos altamente cuestionados por su desempeño en diversos cargos públicos, son políticos formados en la vieja escuela priista, con todos los vicios que conlleva su formación y las carencias éticas y morales propias de esa generación que siempre antepone su interés particular sobre el interés general.
Por lo pronto, en Veracruz ya hubo pronunciamientos reprobatorios en la decisión que tomo la dirigencia de Morena y la propia gobernadora le pide a la Comisión de Honestidad y Justicia que se pronuncie en contra de la afiliación del veracruzano por ser ofensiva a los principios de Morena. Ya veremos la respuesta y el desenlace que, si bien es necesario garantizar la mayoría calificada en el Senado, también es cierto que estos personajes representan la antítesis de lo que debe ser Morena, por ello esta decisión tiene un alto grado de cuestionamientos. Necesaria está decisión que deja de lado los principios, ¿Ese es el camino para lograr la justicia en México?














