La delincuencia organizada parece estar infiltrada en casi todos los ayuntamientos en Morelos; más sencillo sería quizás preguntarse si hay municipios libres de esa plaga. Cada vez hay más evidencias de corporaciones policíacas cómplices y hasta delincuentes en plena acción, ahí está el caso Tepoztlán
Pero los mismo presidentes municipales, en su mayoría muestran indicios de haber llegado con acuerdos y amarres con algunos de los cárteles que dominan el territorio morelenses y eso es una preocupación cada vez más grande; pudiéramos decir que, por ahora, de quienes no se tienen evidencias de esas barbaridades, es de los niveles estatal y federal.
El presidente municipal de Cuautla, Jesús Corona Damián, aparece en una imagen, acompañado de un capo de conocido cártel, lo que ya ha derivado en la exigencia de parte del secretario de gobierno, Juan Salgado Bruto, de que debería voluntariamente acudir a las instancias competentes a explicar este asunto.
Pero estos son solo ejemplos de la podredumbre que hay, particularmente entre ediles y sus corporaciones policíacas, cuyo elevado número de elementos serían activos importantes de la red de maladros en el estado.
¿Cómo se va a lograr desarticular esas perversas redes de perversión? Se requeriría desarrollar, primero, una investigación profunda al respecto y luego, aplicar operativos como el "enjambre" efectuado en el Estado de México; el problema es que quizás se tendría que dejar a la absoluta mayoría de ayuntamientos sin alcaldes y casi sin policías.
Ahora bien, la narcopolitica alcanza también otros niveles y espacios; hay senadores, diputados locales y federales presuntamente metidos en el sucio negocio y también se les tendría que llamar a cuentas.
¿Se aventará la Federación y el estado está acción? La dimensión es tan grande que ¿tendría que hacerse gradualmente? La realidad es que vivimos en medio de un escenario verdaderamente complicado, la maldad llega a todos lados; robo, extorsión, secuestro, ejecución...














