Una semana antes de las elecciones del pasado 2 de junio de 2024, los tribunales electorales anularon el registro y la participación de Alfredo Sánchez Vélez como candidato al municipio de Tepalcingo. Quien fue postulado por una coalición encabezada por su partido Nueva Alianza Morelos y por Morena, fue víctima de un error y de un proceso de esos legaloides que las autoridades electorales imponen, ya que se había auto adscrito como abanderado de origen indígena aún sin ser requerido.
Sánchez Vélez, quien para efectos de proceso apareció en las boletas electorales ya que no se podía evitar cambiarlas a unos días de las votaciones, ganó, como coloquialmente se dice, de calle en las urnas, pues a pesar de la jugada legaloide no dejó de ser el favorito, incluso, su anulación pudo provocar el enojo de los ciudadanos que se envalentonaron para sufragar por él y que su ventaja fuera mayor con relación a sus oponentes de Movimiento Ciudadano y de la coalición PRI-PAN-PRD.
Así, en los hechos el candidato aliancista ganó la elección con un amplio respaldo de sus paisanos, alentados por el partido de los maestros, sin embargo, el pasado primero de enero no pudo tomar posición y como la ley lo indica, en su lugar asumió las funciones de alcalde la sindica municipal Carlina Mendoza Quintero, en espera que el Congreso del Estado, a propuesta de una terna del Poder Ejecutivo, eligiera un alcalde sustituto para el periodo 2025-2027.
Y es aquí que, a diferencia de otros casos similares que han ocurrido en el pasado, quienes toman las decisiones políticas en Morelos evitaron caer en la tentación de meter mano o de ceder ante las presiones de grupos de interés, cosa que sabemos en lugar de resolver los problemas sólo los complica y hasta crea nuevos escenarios de confrontación, dejando de lado los intereses que sí importan y que son los de los habitantes, en este caso del municipio de Tepalcingo.
Así es que, con mucha congruencia, la gobernadora Margarita González Saravia decidió proponer en la terna a quienes resultaron con mayor número de votos en la pasada elección (Alfredo Sánchez Vélez, Iván Cardozo Triana y Jesús Juan Rogel Sotelo), dejando a los diputados del Congreso la decisión de elegir al alcalde sustituto, el pasado 24 de enero.
Habrá que decir que la elección, o ratificación, según se quiera ver, de Sánchez Vélez como alcalde, no sólo resulta congruente sino sabia políticamente hablando, pues corta de tajo con las ambiciones que suelen despertarse ante las ambigüedades legaloides, y apaga por completo la posibilidad de un conflicto social en Tepalcingo, ya que, de no haberse atendido el claro mensaje sobre la voluntad de los ciudadanos, los ánimos habrían estallado muy pronto.
Si bien el análisis sobre el previsible escenario de no elegir a Alfredo Sánchez no parecía complicado, es de recalcar que varios actores políticos allí en Tepalcingo y en la capital del estado, jugaron un papel acertado que pudo allanar el camino, pues su presencia durante la toma de protesta del nuevo cabildo y el evidente respaldo mostrado al ahora alcalde constitucional, fueron muy notorios.
Hablamos de la presencia entonces de ex alcaldes de ese municipio, exdiputados por aquel distrito, líderes políticos y sociales, así como diputados del Congreso del Estado, representantes del Poder Ejecutivo y, desde luego, de los Partidos Nueva Alianza y Morena, entre otros.
El caso Tepalcingo quedará para la historia como un buen ejemplo en que todos los involucrados pueden llevarse las palmas al actuar con sabiduría y sensatez, respetando la voluntad de las mayorías, y sienta un buen precedente entre las autoridades de los Poderes Ejecutivo y Legislativo, para orientar su intervención en futuros escenarios donde haya que dirimirse soluciones frente a la ley, que a veces de ser tan rígida impide llevar las cosas en santa paz, veremos…














