A quienes hoy pidieron permiso en sus trabajos, usaron las faltas que les quedaban, pusieron sus ahorros para transportarse hacia la Cámara de Diputados y prepararon sus discursos durante las madrugadas. Son ustedes la médula del trabajo que nosotros hacemos.
Gracias por hacer el esfuerzo de, incluso contra las críticas, las dudas de amigos y familiares y los obstáculos naturales de la vida, apostar por venir aquí. Porque estar aquí significa, por una u otra razón, tener interés y demostrar con acciones que queremos ser la generación que plante árboles que mañana den sombra y protección a quienes hoy sufren.
Durante los últimos años de mi vida, ha llamado mi atención que está vetado, mal visto o incluso criticado cualquier mensaje dirigido a “echarle ganas”.
“Es que vino el senador con un discurso del échaleganismo y no nos dijo nada”.
“Es que hoy nada se puede lograr con esfuerzo en un sistema roto”.
Y ha llamado mi atención porque yo soy una persona que cree que el trabajo y los objetivos son algo que dignifica a la persona y hace que nuestro paso por la tierra tenga sentido, sobre todo cuando esos objetivos tienen los ojos puestos en los demás y en su bienestar.
Ahora, me gustaría decirles que aquel que critica a quien le echa ganas es solamente un mediocre. Pero lamentablemente sí vivimos en un país donde el esfuerzo no garantiza el éxito. Donde uno puede trabajar toda una vida y terminar en el mismo lugar donde empezó; y cuando sus manos ya no puedan trabajar, tener la misma hambre que el día en que comenzó.
Y sí, es cierto.
Un diez no garantiza el éxito del estudiante.
El trabajo no garantiza la libertad.
La honestidad no garantiza un buen camino.
Y más aún: me atrevo a decir que un Parlamento no garantiza que seamos diputados o que algún día logremos cambiar algo.
Pero también digo, convencido, que hay algo heroico en que, aun sabiendo que puedes no lograr tus objetivos, decidas intentarlo de todos modos. El beneficio de intentar dejar una huella positiva en nuestro caminar por la sociedad es lo suficientemente poderoso como para dar la vida por ello.
Con responsabilidad digo que aún peor que un sistema roto es un sistema roto donde no existe la esperanza de que algún día haya días más brillantes.
Aunque hoy existan más obstáculos que oportunidades, aunque el camino esté lleno de más decepciones que alegrías y aunque el mañana parezca más terrorífico que prometedor, vale la pena luchar para que mañana no exista gente que, por la violencia, tenga que correr de sus casas; para que no existan jóvenes que tengan que decidir entre estudiar y comer; para que no exista gente que viva con miedo.
Y lo que veo en ustedes por estar aquí el día de hoy es esperanza.
Aunque los congresos no se abarrotan de jóvenes como un concierto, sí existimos quienes tenemos la intención y las ganas.
Creo también que, para servir y para cambiar, debemos acompañar nuestras ganas con una gran preparación y conocimiento de aquello que pretendemos transformar, para que nuestros esfuerzos sean más precisos y nuestra lucha pueda alcanzar raíces más fuertes.
Por eso aplaudo al joven que, aterrorizado, levanta la mano para dar un discurso en la Cámara de Diputados.
A quien pelea con sus papás para venir a un Parlamento.
A quien, teniendo una fiesta o una pareja con la que podría estar, decidió estar aquí.
Seamos parte de esos jóvenes políticos que serán el futuro de México.
Que nos preparamos para el día en que nos toque tomar las riendas de este país.
Que conocemos el sistema que queremos cambiar y que tenemos las herramientas para lograr que lo que hagamos tenga una verdadera trascendencia.
Quizá la lucha que hagamos hoy no la veamos mañana.
Quizá nuestros ojos no alcancen a verlo.
Pero detrás de cada gramo de libertad, de derechos y de justicia que existen en el mundo, hubo personas como nosotros que se negaron a quedarse de brazos cruzados y que, como pudieron, le echaron ganas.
Poco a poco.
Quizá lento.
Quizá doloroso.
Pero yo veo un mejor mañana en cada persona que todavía tiene un poco de esperanza y está dispuesta a ponerla en marcha.














