53 migrantes muertos y 11 hospitalizados

Desinformación provoca alarma en familias en México y Centroamérica

El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que arrestaron a cuatro hombres en relación con la tragedia migrantes de San Antonio, Texas.

Christian Martínez, de 28 años y quien fue detenido, está acusado de conspiración para transportar indocumentados. Según documentos judiciales, se encontraron comunicaciones en el celular de Homero Zamorano, de 45 años, en el que hablaba del tráfico de personas con Martínez, reportó KXAN-TV.

Si es declarado culpable, Martínez enfrenta cadena perpetua o la pena de muerte, según el Departamento de Justicia.

Zamorano fue arrestado por cargos penales relacionados con su presunta participación en “tráfico de migrantes con resultado de muerte”.

Puedes leer: En el AIFA hay un estricto control migratorio

Los oficiales del Departamento de Policía de San Antonio (SAPD) fueron conducidos a un lugar donde encontraron a Zamorano escondido después de que huyó de la escena, según el comunicado de prensa.

El diario San Antonio Express-News, citando a fuentes policiales, había informado que una persona sospechosa de haber conducido el camión fue detenida cerca de donde estaba estacionado el vehículo “bajo los efectos de metanfetaminas”.

Fue identificado como Homero N, e “intentó hacerse pasar como uno de los sobrevivientes”, afirmó Francisco Garduño, director del Instituto Nacional de Migración de México.

El vehículo llevaba una matrícula de una empresa estadounidense de Alamo, Texas, la cual ha negado que fuera de su propiedad.

Según una declaración jurada, “los investigadores rastrearon la matrícula del camión hasta una residencia en San Antonio, donde los agentes vigilaron la residencia. Ahí encontraron a dos hombres de México, Juan Francisco D’ Luna-Bilbao, de 48 años, y Juan Claudio D’ Luna-Mendez, de 23, saliendo de la casa en un camión”.

Las autoridades arrestaron a los hombres por cargos de posesión de armas, luego de que D’ Luna-Mendez confesó tener un arma de fuego, según las denuncias penales. Los oficiales obtuvieron una orden de allanamiento y registraron la casa vinculada al registro del camión, donde encontraron más armas”, reportó KXAN-TV.

El número de migrantes muertos en un camión en San Antonio, Texas, aumentó a 53, informaron los servicios de inmigración de Estados Unidos. Otras 11 personas seguían hospitalizadas en la región, agregaron, sin precisar su estado de salud.

El saldo anterior daba cuenta de 51 muertos, 39 hombres y 12 mujeres.

De ellos, 27 eran de México, 14 de Honduras, siete de Guatemala y dos de El Salvador, dijo Garduño. Se desconoce la nacionalidad de los otros tres.

El macabro hallazgo se produjo el lunes por la noche, cuando un empleado de la ciudad de San Antonio escuchó una llamada de auxilio cerca de una carretera donde estaba trabajando y abrió la puerta trasera del camión.

Los socorristas retiraron 46 cadáveres y 16 personas “conscientes”, incluidos cuatro menores de edad, que fueron trasladados a hospitales cercanos.

Después de un día con temperaturas que rondaban los 40 grados sufrieron hipertermia y deshidratación aguda. Después de esta tragedia, México, Estados Unidos, Guatemala y Honduras acordaron este miércoles “trabajar de manera conjunta” para apoyar a los heridos y las familias de las víctimas, así como cooperar en la investigación “para llevar a los responsables ante la justicia” y “establecer un Grupo de Acción Inmediata para intercambiar información y trabajar de manera coordinada para desmantelar las redes de traficantes de personas”.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, llamó el martes a fortalecer la lucha contra “una industria criminal que genera varios miles de millones de dólares”.

Falsas alarmas

El número de víctimas tras el hallazgo de un tráiler abandonado con migrantes en San Antonio, Texas, se elevó hoy a 53, tras el fallecimiento de dos hospitalizados, incluyendo una mujer que usó una credencial de identificación falsa de una chiapaneca. Este caso es sólo un ejemplo de lo complicado que está resultando identificar a las víctimas.

Puedes leer: Tráiler “de la muerte” brincó los filtros de seguridad de Aduana y Migración de EU

Algunas no llevaban documentos de identidad o, como en el caso de la mujer fallecida, eran robados. Aldeas remotas carecen de servicio telefónico para hablar con familiares y determinar el paradero de migrantes desaparecidos. Los datos de huellas digitales deben cruzar fronteras para que los identifiquen distintos gobiernos.

Los cuerpos, descubiertos el lunes por la tarde, estaban abandonados en las afueras de San Antonio, en lo que se cree es el episodio de contrabando humano más mortífero que se conozca en la frontera entre México y Estados Unidos. Más de una docena de personas, entre ellas cuatro niños, fueron hospitalizadas.

Enormes cantidades de migrantes están llegando a Estados Unidos. Muchos de ellos corren graves riesgos al cruzar ríos caudalosos y canales y desiertos candentes. Hubo casi 240 mil detenciones de migrantes en mayo, un tercio más que hace un año.

A falta de información sobre las víctimas, familias desesperadas de migrantes mexicanos y centroamericanos tratan frenéticamente de obtener noticias de sus seres queridos.

Varios sobrevivientes se hallaban en estado crítico debido a lesiones cerebrales y hemorragias internas, añadió.

El Ministerio del Exterior de Guatemala dijo el martes que confirmó la identidad de dos guatemaltecos en el hospital y posiblemente había tres entre los muertos.

El secretario del Exterior de México identificó a dos personas hospitalizadas en San Antonio el martes por la mañana. Pero resultó que uno de los documentos de identidad que mostró en Twitter había sido robado el año pasado en el estado sureño de Chiapas.

Haneydi Antonio Guzmán, de 23 años, estaba vivita y coleando en una aldea de montaña a 2 mil 92 kilómetros de San Antonio, cuando empezó a recibir mensajes de familiares y amistades. No hay servicio telefónico allá, pero ella tiene acceso a internet.

Los periodistas empezaron a aparecer en la casa de sus padres en Escuintla —la dirección en el documento de identidad robado y hallado en el camión— pensando que encontrarían a una familia acongojada.

“Es mi credencial, sí soy yo la de la credencial, pero yo no soy la persona que iba en el tráiler y que dicen que está hospitalizada”, dijo. “Mis familiares me hablaron preocupados, preguntando que dónde estaba, ya les dije que yo estaba bien, que estaba en mi casa, e hice la aclaración en mi (página de Facebook)”.

El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, borró el tuit que la identificaba sin hacer aclaraciones. La otra víctima hospitalizada que el funcionario identificó el martes resultó ser precisa.

Los migrantes pagan entre 8 mil y 10 mil dólares para que los trasporten a través de la frontera, los suban a un camión y los lleven a San Antonio. Ahí pasan a vehículos más pequeños para que los lleven a sus destinos en distintas partes de Estados Unidos, dijo Craig Larrabee, agente a cargo de la división de investigaciones de Seguridad Nacional en San Antonio.

San Antonio ha sido escenario de tragedías recurrentes y desesperación en los últimos años protagonizadas por migrantes en tractocamiones.

En 2017, 10 migrantes murieron atrapados en un camión en el estacionamiento de un Walmart en San Antonio. En 2003, se hallaron los cadáveres de 19 migrantes en un camión al sureste de la ciudad. En 2018 hallaron a medio centenar de migrantes vivos en un camión conducido por un hombre que dijo que le pagarían 3 mil dólares. El conducto fue condenado a cinco años de prisión.

Otras tragedias se han registrado al sur de la frontera. En diciembre, más de 50 murieron al volcar el camión en que viajaban en el sur de México. En octubre, las autoridades mexicanas hallaron a 652 migrantes en seis camiones detenidos en un retén militar.

*IR