La Dirección de Bomberos, Rescate y Urgencias Médicas de Cuernavaca ha reubicado más de 100 enjambres de abejas localizados en escuelas, domicilios, árboles y otros espacios de la vía pública.
Moisés Ramos González, director de la corporación, informó que las llamadas relacionadas con la presencia de abejas han aumentado y que los elementos mantienen intervenciones en distintas zonas de la ciudad.
De acuerdo con el balance proporcionado por el funcionario, durante la temporada se ha registrado una persona lesionada por picaduras.
Bomberos recomendó a la población no intentar retirar, golpear o manipular los enjambres por cuenta propia, debido a que las abejas pueden responder de forma defensiva cuando perciben una amenaza.
Reubicación busca proteger a personas y conservar a las abejas
La estrategia municipal privilegia, cuando las condiciones lo permiten, la reubicación de los enjambres en lugar de su eliminación, debido a la importancia de las abejas como polinizadores.
Personal de Bomberos recibió durante 2026 capacitación especializada para identificar diferentes escenarios, como enjambres en tránsito, colonias establecidas, agrupaciones atraídas por floración y colonias en estado defensivo.
Esta diferenciación es importante porque no todos los grupos de abejas representan el mismo nivel de riesgo ni requieren el mismo procedimiento de atención.
Un enjambre puede encontrarse temporalmente en un árbol, poste, balcón, vivienda u otra estructura mientras busca un lugar donde establecerse. Por ello, la presencia de abejas no significa necesariamente que exista un panal permanente en el sitio.
La corporación ya había registrado durante los meses de mayor calor la atención de entre tres y cuatro reportes diarios relacionados con enjambres o colonias.
Escuelas y viviendas concentran parte de los reportes
Entre los lugares atendidos se encuentran planteles educativos, domicilios y espacios públicos.
En algunos servicios realizados en escuelas también se ha reportado presencia de avispas, por lo que las autoridades recomiendan no utilizar indistintamente los términos “abejas” y “avispas”, ya que se trata de especies diferentes y requieren procedimientos específicos.
La misma precisión debe mantenerse entre enjambre, colonia y panal. El enjambre suele referirse al grupo de abejas desplazándose o detenido temporalmente, mientras una colonia puede encontrarse ya establecida dentro de una estructura o cavidad.
Estas diferencias son evaluadas por personal especializado antes de determinar si los insectos pueden ser reubicados y qué medidas deben implementarse para evitar riesgos.
Personas alérgicas enfrentan mayor riesgo por picaduras
Las picaduras pueden representar un riesgo mayor para las personas con antecedentes de alergia al veneno de abeja.
Ante síntomas como dificultad para respirar, inflamación de garganta, mareo intenso o pérdida del conocimiento después de una picadura, se requiere atención médica inmediata.
Bomberos reiteró que la medida preventiva más segura es mantener distancia del enjambre y solicitar la intervención de personal capacitado, en lugar de intentar ahuyentarlo o retirarlo sin equipo especializado.
La corporación continuará atendiendo los reportes ciudadanos para determinar las condiciones de cada enjambre y, cuando sea posible, realizar su traslado de manera segura.
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