El uso cada vez más frecuente de la inteligencia artificial y de dispositivos electrónicos está cambiando la forma en que las personas aprenden, se relacionan y enfrentan problemas cotidianos, advirtió el psicólogo Marcos Centeno Aguayo, quien llamó a evitar que estas herramientas sustituyan procesos de reflexión y contacto social.
El especialista señaló que el riesgo aparece cuando las personas comienzan a recurrir a la IA incluso para resolver situaciones básicas sin realizar primero un análisis propio. A su juicio, esta dependencia puede reducir espacios para cuestionar, investigar, aprender de la experiencia y construir ideas propias.
Centeno Aguayo puso como ejemplo el ámbito escolar, donde estudiantes pueden recurrir a herramientas de IA para elaborar tareas o trabajos sin pasar por un proceso de búsqueda, comprensión o razonamiento.
Chatbots también entran en el terreno de las relaciones personales
Otro de los cambios señalados por el psicólogo es el uso de sistemas de inteligencia artificial para conversar, buscar compañía o desarrollar vínculos cada vez más personales.
Una investigación conjunta de OpenAI y MIT Media Lab, publicada en marzo de 2025, encontró que las interacciones emocionales con ChatGPT no son predominantes entre la mayoría de los usuarios, aunque sí aparecen con mayor frecuencia entre algunos usuarios intensivos. El estudio detectó además casos en los que un uso diario más prolongado se relacionó con mayor percepción de dependencia emocional y peores indicadores de bienestar, aunque sus autores advirtieron que los resultados no deben generalizarse.
La American Psychological Association (APA) también ha advertido que los chatbots pueden simular empatía, pero no forman relaciones humanas genuinas. La organización recomienda no utilizarlos como sustitutos de amistades, parejas o profesionales y señala que su uso no debería desplazar actividades como la convivencia social, el estudio, el trabajo o los pasatiempos.
Jóvenes recurren a la IA para compañía y apoyo emocional
La relación entre adolescentes y chatbots también es objeto de análisis. La APA documentó en 2025 que jóvenes utilizan herramientas de IA no solo para actividades académicas y entretenimiento, sino también para buscar amistad, compañía y apoyo emocional.
La organización señala que las amistades juveniles ya transcurren entre espacios físicos y digitales, por lo que el reto no consiste únicamente en limitar la tecnología, sino en mantener un equilibrio entre ambos entornos y conservar relaciones humanas significativas.
Centeno Aguayo consideró que esta tendencia puede contribuir a una visión más individualizada de la realidad cuando la tecnología comienza a desplazar experiencias que antes se construían mediante la conversación, la convivencia y la participación con otras personas.
Por ello, planteó recuperar espacios de convivencia, contacto interpersonal y participación social, especialmente entre las nuevas generaciones, para que la tecnología funcione como una herramienta de apoyo y no termine sustituyendo elementos centrales de las relaciones humanas.
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