El vicepresidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Juan Díaz Olvera, calificó como “lamentable y vergonzoso” el panorama de inseguridad en Cuautla y cuestionó los resultados que, desde su perspectiva, ha generado hasta ahora el denominado Plan Cuautla, particularmente frente a la extorsión, la violencia y la falta de condiciones de seguridad para las mujeres.
El representante empresarial señaló que desde el sector privado existe disposición para participar en la construcción de soluciones. Sin embargo, consideró necesario que las acciones se desarrollen de manera coordinada entre empresarios, sociedad civil y los gobiernos estatal y federal, en lugar de aplicar estrategias de manera unilateral.
Empresarios piden fortalecer inteligencia contra la delincuencia
Díaz Olvera también cuestionó la estrategia de las fuerzas de seguridad desplegadas en el municipio, al señalar que ciudadanos y empresarios no pueden convertirse en la principal fuente de información para combatir a la delincuencia.
Consideró que las corporaciones deben fortalecer sus labores de inteligencia e investigación para identificar a responsables, líderes y estructuras delictivas.
“Ellos saben dónde están, saben cuántos son, saben cómo se llaman, saben quiénes son los líderes”, sostuvo, al señalar que corresponde a las autoridades utilizar sus capacidades de investigación e inteligencia para actuar contra quienes generan violencia y extorsión.
El empresario afirmó que existe preocupación dentro del sector privado debido a que denunciar o señalar públicamente los problemas de inseguridad puede representar riesgos para el patrimonio y la integridad de empresarios y sus familias.
Por ello, pidió mayor voluntad de las autoridades para establecer una estrategia que permita recuperar la tranquilidad en Cuautla.
Inseguridad comienza a afectar la actividad económica
Asimismo, advirtió que la inseguridad ya tiene repercusiones económicas, debido a una reducción, desde su perspectiva, en el desarrollo, el crecimiento y el intercambio comercial.
Explicó que existe preocupación de que esta situación lleve a los negocios a un punto de equilibrio y posteriormente a una caída que pueda derivar en el cierre de establecimientos.
Aunque reconoció que el gobierno estatal ha otorgado apoyos económicos al sector empresarial, consideró que actualmente la principal demanda no es financiera, sino contar con condiciones de seguridad y certeza para mantener las inversiones.
Empresarios piden seguridad y estado de derecho
“Lo que nosotros queremos es un apoyo moral, un apoyo real de seguridad”, expresó Díaz Olvera, al señalar que los empresarios necesitan garantías de seguridad, estado de derecho y tranquilidad para sus familias antes de continuar invirtiendo en Cuautla.
Finalmente, sostuvo que la recuperación económica del municipio está directamente relacionada, desde su perspectiva, con la capacidad de las autoridades para generar condiciones de seguridad.
Por ello, insistió en la necesidad de establecer una estrategia conjunta entre autoridades, empresarios y sociedad civil que permita atender de fondo la problemática de inseguridad que enfrenta el municipio.









