La venta de libros físicos ha disminuido hasta en un 50 por ciento en los últimos años, debido principalmente al crecimiento de las redes sociales y al acceso cada vez mayor a contenidos digitales, señaló Federico Mayo Martínez, vendedor de libros.
El comerciante explicó que el panorama para quienes se dedican a la venta de ejemplares impresos se ha vuelto cada vez más complicado. Por ello, han tenido que modificar su oferta y enfocarse principalmente en material infantil y obras clásicas de la literatura, cuya demanda se mantiene entre los lectores.
Literatura clásica mantiene demanda entre los jóvenes
Federico Mayo Martínez detalló que entre los títulos que continúan siendo buscados por jóvenes se encuentran obras como El diario de Ana Frank, textos de Julio Verne, así como La Odisea y La Ilíada, debido al interés que todavía existe por la literatura clásica.
Señaló que sus principales clientes son personas adultas, aunque también mantiene una importante demanda entre jóvenes, particularmente mujeres que conservan el hábito de la lectura.
Sin embargo, reconoció que actualmente los vendedores deben recorrer más lugares y realizar mayores esfuerzos para concretar ventas, ante la disminución de la demanda de libros impresos.
Ferias de libros también disminuyen
El comerciante lamentó que las ferias de libros también hayan disminuido, además de que en distintos municipios se han establecido mayores restricciones para la instalación de vendedores.
Esta situación, junto con el crecimiento de los formatos digitales, ha complicado aún más la comercialización de libros físicos y representa un reto para quienes mantienen esta actividad.
Ante este panorama, los vendedores han tenido que adaptar su oferta para concentrarse en los ejemplares que todavía mantienen una demanda constante entre los lectores.
SFQ









