La presencia de arsénico por encima de los límites establecidos en agua subterránea representa un riesgo para la salud pública que requiere atención y vigilancia en distintos municipios de Morelos, particularmente en la región oriente, donde se han identificado pozos con niveles elevados de este contaminante.
De acuerdo con información de investigadores de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) y datos de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), entre los municipios del oriente que presentan registros de preocupación se encuentra Cuautla, donde se han identificado dos o tres pozos con concentraciones elevadas de arsénico.
Aunque la problemática no se encuentra generalizada en todo el municipio, los especialistas consideran necesario realizar un monitoreo focalizado del agua para determinar qué comunidades reciben suministro proveniente de estos pozos y establecer medidas de protección para la población.
¿Por qué preocupa el arsénico en el agua?
El arsénico en el agua constituye un contaminante de particular preocupación debido a que su presencia no puede detectarse a simple vista.
El agua contaminada no necesariamente modifica su color, sabor u olor. Por ello, las personas pueden consumirla durante largos periodos sin saber que están expuestas al contaminante.
La exposición crónica al arsénico puede incrementar el riesgo de desarrollar diversos padecimientos, entre ellos diferentes tipos de cáncer.
Ante esta situación, una de las primeras acciones que deberían implementarse en las zonas donde se confirmen concentraciones superiores a la norma consiste en informar directamente a la población y establecer medidas para evitar el consumo del agua contaminada.
Esto incluye no utilizarla para beber, cocinar o lavar frutas, verduras y otros alimentos, mientras las autoridades determinan una alternativa segura de abastecimiento.
Purificadoras también deben verificar la calidad del agua
Otro punto de preocupación son las plantas purificadoras y establecimientos que comercializan agua para consumo humano.
El proceso convencional de cloración que utilizan los sistemas municipales no elimina el arsénico. Por ello, las autoridades municipales deberán verificar que las purificadoras cuenten con procesos adecuados para remover este contaminante y garantizar que el agua comercializada sea segura.
La vigilancia debe incluir tanto las fuentes de abastecimiento como los establecimientos que procesan y venden agua para consumo humano.
Axochiapan también registra pozos con arsénico
En el caso de Axochiapan, los registros disponibles lo colocan entre los municipios morelenses con mayor presencia de pozos que presentan concentraciones elevadas de arsénico.
Por ello, también sería necesario realizar estudios específicos para determinar el nivel de exposición de las comunidades que dependen de estas fuentes de abastecimiento.
En caso de confirmar concentraciones que superen los límites establecidos, las autoridades podrían implementar medidas como filtros especializados, suministro alternativo de agua o acciones de saneamiento, de acuerdo con las necesidades de cada comunidad.
Emiliano Zapata y Xochitepec concentran registros de preocupación
A nivel estatal, la mayor concentración de registros que han generado preocupación se encuentra en Emiliano Zapata y Xochitepec, donde se han detectado pozos cuyos niveles de arsénico podrían superar varias veces el límite establecido.
De acuerdo con el análisis citado en el texto, en algunos casos las concentraciones alcanzarían entre cinco y seis veces el valor permitido. Esta situación incrementaría el riesgo para las poblaciones que dependen de dichas fuentes de abastecimiento, aunque se requiere ampliar las mediciones para precisar el nivel de exposición.
Además de Emiliano Zapata, Xochitepec, Axochiapan y Cuautla, otros municipios de Morelos presentan registros de arsénico en pozos, aunque con una menor cantidad de afectaciones reportadas.
Piden ampliar monitoreo de agua subterránea en Morelos
Los investigadores señalaron que el problema del arsénico en el agua subterránea de Morelos no es reciente y requiere una estrategia de vigilancia permanente.
Los datos disponibles provienen de registros oficiales sobre la calidad del agua subterránea de CONAGUA. Por ello, los especialistas consideran necesario ampliar el número de mediciones y establecer con precisión cuáles son los pozos que rebasan los parámetros establecidos en la NOM-127-SSA1-2021, relacionada con los límites permisibles de calidad del agua para uso y consumo humano.
El monitoreo permitiría identificar con mayor precisión las fuentes de abastecimiento afectadas y determinar qué comunidades requieren medidas de protección.
Investigan posible origen del arsénico en los mantos acuíferos
Los especialistas también plantean investigar las posibles fuentes de contaminación en las zonas afectadas, debido a que el arsénico puede estar relacionado con determinadas actividades industriales y mineras.
Por ello, consideran necesario identificar el origen del contaminante y establecer acciones para evitar que continúe incorporándose a los mantos acuíferos.
De esta manera, además de conocer qué pozos presentan concentraciones elevadas, las autoridades y especialistas deberán determinar las posibles causas de la contaminación y mantener un monitoreo estatal de la calidad del agua.
El objetivo es conocer con mayor precisión la calidad del agua que llega a las comunidades de Morelos y establecer medidas de protección cuando las concentraciones de arsénico superen los límites establecidos.
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