Productores cañeros de la región oriente denunciaron un preocupante incremento en los hechos de inseguridad y cobro de piso, agresiones que se han intensificado durante las últimas semanas, especialmente conforme se acerca el cierre del año.
El productor cañero Abdías Sánchez señaló que esta situación mantiene a los agricultores en un estado constante de vulnerabilidad, afectando directamente sus actividades productivas y la estabilidad de cientos de familias que dependen del campo.
Amenazas y ataques en aumento
Sánchez explicó que los ataques y amenazas contra campesinos han ido en aumento, generando temor entre los productores que diariamente deben acudir a sus parcelas. Algunos ya no se sienten seguros para trabajar, mientras que otros han optado por modificar horarios o rutas para evitar riesgos ante el clima de violencia que enfrentan.
El incremento de estos delitos está comenzando a impactar la economía local, pues los cañeros se han visto obligados a asumir gastos adicionales para protegerse, contratar vigilancia o limitar sus actividades. Esto, además de retrasar procesos de cultivo, afecta el ciclo productivo de la caña en la región.

Un cierre de año aún más crítico
“El cierre de año suele ser un periodo crítico, pero en esta ocasión la situación se ha agravado”, precisó el productor. La violencia, el temor y las extorsiones están debilitando la capacidad de trabajo del sector, generando un ambiente de incertidumbre que amenaza la producción cañera de los próximos meses.
Llamado urgente a las autoridades de seguridad
Ante este panorama, los productores cañeros hicieron un llamado urgente a las autoridades de seguridad para implementar acciones efectivas y permanentes que frenen esta problemática. Consideraron indispensable incrementar la presencia policial y realizar operativos coordinados que protejan al sector agrícola, especialmente en comunidades rurales donde estos delitos se han vuelto recurrentes.
La producción cañera en riesgo
Finalmente, los productores advirtieron que, de no recibir apoyo inmediato, la producción cañera de la región oriente podría verse seriamente afectada, pues el miedo y las extorsiones están minando la capacidad de trabajo de cientos de familias dedicadas a esta actividad agrícola.
LGC














