Bajas temperaturas reavivan el consumo de antojitos tradicionales
El descenso de las temperaturas en Cuautla ha generado un efecto inesperado pero positivo para los tamaleros y atoleros, quienes reportan un aumento notable en sus ventas durante las últimas semanas. De acuerdo con el comerciante Juan Álvarez Rocha, la demanda de estos alimentos calientes ha crecido entre 10 y 15 por ciento, impulsada principalmente por las mañanas frías.
Plazas públicas, puntos clave de consumo
Los puestos ubicados en espacios como la alameda de Cuautla se han convertido en paradas obligadas para clientes que buscan una forma accesible y deliciosa de combatir el frío. Los tamales, así como el tradicional champurrado y los atoles de sabores, se han vuelto aliados indispensables para iniciar el día con energía.

Temporada decembrina podría duplicar la demanda
Álvarez Rocha señaló que esta tendencia podría fortalecerse aún más en los próximos días debido a celebraciones como el 12 de diciembre, Navidad y Año Nuevo, fechas en las que tradicionalmente se incrementa el consumo de alimentos típicos.
En su experiencia, estos festejos suelen duplicar la demanda, por lo que estima que el crecimiento podría alcanzar hasta un 50 por ciento.
Una oportunidad económica importante para los vendedores
Aunque la elaboración de tamales implica dedicación y largas jornadas, los comerciantes reconocen que la temporada invernal representa una de las mejores oportunidades para mejorar sus ingresos y cerrar el año con estabilidad económica.
Mientras tanto, el aroma del maíz, el vapor de las ollas y el espesor del atole ya forman parte del paisaje matutino de Cuautla, donde el clima frío ha revitalizado el gusto por estos antojitos tradicionales que no solo alimentan, sino que también brindan calor y sabor a la temporada.
*LGC














