Talleres de fitoproductos impulsan el rescate de saberes ancestrales
La tradición herbolaria mexicana está retomando fuerza gracias a los talleres impartidos por Humberto Gutiérrez Burgos, docente de la Brigada 105, quien comparte sus conocimientos con grupos interesados en alternativas naturales para el cuidado de la salud. Su propuesta busca ofrecer opciones accesibles, preventivas y seguras frente a padecimientos comunes, antes de recurrir a tratamientos farmacéuticos.
Elaboración de fitoproductos como herramienta preventiva
Gutiérrez Burgos trabaja con colectivos de distintas comunidades, enseñándoles a preparar fitoproductos medicinales como pomadas, microdosis, repelentes, cremas y shampoos. Su objetivo es rescatar saberes ancestrales y demostrar que las plantas pueden convertirse en aliadas importantes para prevenir enfermedades.
El docente subraya que uno de los propósitos principales es devolver valor al uso de la herbolaria, una práctica profundamente ligada a la identidad cultural del país y al vínculo con la naturaleza.
Reflexión sobre el modelo farmacéutico
Durante los talleres, Gutiérrez Burgos también aborda la percepción crítica hacia la industria farmacéutica, al señalar que algunas corrientes consideran que ésta prioriza el consumo constante de medicamentos. Frente a ello, destacó que la herbolaria busca “prevenir padecimientos antes de que requieran tratamientos más agresivos”.

Una práctica que impulsa la economía comunitaria
Además del enfoque en salud preventiva, los talleres tienen un impacto económico directo. Las personas capacitadas pueden producir y comercializar los remedios naturales elaborados, lo que abre la posibilidad de generar ingresos adicionales para sus familias.
El instructor explicó que durante cada sesión se enseña no solo la preparación de productos, sino también la dosificación adecuada de cada planta, garantizando un uso seguro, responsable y eficaz.
Herbolaria vigente y útil para nuevas generaciones
Quienes han participado coinciden en que los cursos representan una oportunidad para aprender, emprender y fortalecer prácticas tradicionales transmitidas por generaciones. Con esta iniciativa, la herbolaria mexicana encuentra nuevos espacios para mantenerse vigente, cercana y funcional en la vida cotidiana.
*LGC














