Ante la próxima aplicación del alcoholímetro en municipios de la zona metropolitana de Morelos, la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (CANIRAC), en voz de su presidenta Karla García Olguin, mostró oposición ante este programa de prevención, ya que prevén un impacto negativo para su economía.
En entrevista, la empresaria morelense, atribuyó que este programa organizado por los ayuntamientos para el mes de diciembre en la región metropolitana podrían afectar las ventas en el sector, toda vez que es un pilar importante para sus ganancias y el fortalecimiento económico de sus negocios.
Si bien declaró que los restaurantes cumplen con la normativa de vender bebidas embriagantes sólo con venta de alimentos, García Olguín admitió que este programa frena el consumo de los usuarios, reflejando esta negatividad como una merma en sus ventas.
“No sé decirles algún porcentaje de merma pero si los alcoholímetros nos afecta muchísimo porque frena el consumo y así también se refleja en las ganancias”, afirmó.
Ante ello, adelantó que buscarán reunirse con las autoridades para dialogar y encontrar alternativas que no perjudiquen la actividad económica del sector, además de buscar consensos para que los restaurantes tengan una cláusula especial que permita vender de manera controlada.
Respecto a los horarios regulados en venta de alcohol, Olguin consideró que afortunadamente hay puntos de equilibrio que se pueden establecer siempre y cuando se prevalezca el diálogo entre los restauranteros y las autoridades.
Finalmente, la líder restaurantera también hizo un llamado a las autoridades municipales controlar las inspecciones en los establecimientos, ya que, dijo, esto se ha vuelto un panorama complejo para los prestadores de servicios.














