Por muchos años, las discotecas y bares en Morelos, generaron mayor atracción turística de muchos visitantes tanto nacionales como extranjeros. Sin embargo, hoy el sector se dice que está en el abandono total ante la falta de interés de las autoridades estatales por reactivar este sector, agregando también los problemas de inseguridad y violencia.
Para el presidente de la Asociación de Discotecas del Estado de Morelos (Adisem), Humberto Arriaga Segura, acusó que hasta la fecha, las mismas autoridades no les brindan la atención, ni el apoyo, ni las condiciones para reactivar la vida nocturna en Morelos.
Reconoció que si bien es cierto la seguridad es un factor clave para la tranquilidad y el bienestar de los comerciantes, esta no se ha garantizado para muchos, impidiendo que los empresarios ligados a este ramo abran las puertas al público.
Afirmó que de las 12 discotecas que estaban principalmente en Cuernavaca y en otros municipios como Cuautla, una sólo está abierta al público, las demás, bajaron sus cortinas desde hace varios años por enfrentamientos del hampa.
“Lamentablemente el Gobierno no le ha dado la importancia ni el apoyo para reactivar la vida nocturna, yo creo que debería de haber un poquito de atención porque la vida nocturna es una razón de generar atracción al turismo, pero lo han confundido, nos han mal etiquetado”, aseguró.
El empresario, puntualizó que hace falta voluntad para poner en marcha la operación de estos centros nocturnos, con las respectivas medidas de seguridad y el sano esparcimiento, pero también regular a establecimientos como bares y chelerías, ya que en lugar de promover el turismo, lo eliminan.
Asimismo, consideró importante la reactivación de las escuelas de ‘Español’, pues con ello también era clave para que el destino fuera atractivo.
Finalmente, Arriaga manifestó que mientras no haya voluntad ni las condiciones de seguridad, no se podrá reactivar la vida nocturna formal en Cuernavaca y Morelos.
“Nosotros éramos un destino cosmopolita, Cuernavaca era el Bervely Hills de México, pero ya lo perdimos. Mientras no se tenga la voluntad ni las condiciones, no habrá forma de reactivar la vida nocturna”, concluyó.














