El presidente municipal de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, informó que la comuna continúa arrastrando una deuda millonaria, la cual fue heredada por las administraciones de Cuauhtémoc Blanco Bravo y Antonio Villalobos Adán.
En entrevista, el edil capitalino, señaló que dicha deuda asciende a un total de 269 millones de pesos, un monto que la comuna deberá pagar al Sistema de Administración Tributaria (SAT).
Está situación, dijo, es derivado de que durante las gestiones de sus antecesores, retuvieron el Impuesto Sobre la Renta (ISR) a los trabajadores del Ayuntamiento sin entregarlo a Hacienda, generando un grave problema fiscal desde el año 2016.
Precisó que a pesar de ya habían cubierto cerca de 70 millones de pesos con apoyo del Gobierno del Estado, ahora tendrán que cumplir de nueva cuenta con esta obligación fiscal, la cual refleja una fuerte carga para las finanzas municipales.
“Tenemos otra deuda encima que realmente afecta a la administración central en materia de finanzas, tenemos que cubrir un adeudo de poco más de 260 millones de pesos al SAT porque los ex alcaldes (Blanco y Villalobos) retuvieron el ISR a los trabajadores, no se notificó al organismo y ahora pagaremos estas consecuencias”, explicó.
Ante esta problemática, el alcalde capitalino informó que ya tuvo un acercamiento con la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, quien dijo, ha dado un visto bueno para apoyar al municipio.
No obstante, Urióstegui Salgado, refirió que como municipio, tomarán cartas en el asunto mediante la presentación de denuncias y pruebas suficientes contra los responsables por omisión y negligencia de no haber realizado sus funciones.
En este contexto, al ser cuestionado por la decisión de un juez en no vincular a proceso al ex edil Antonio Villalobos por irregularidades en su administración; el munícipe buscará que el Ministerio Público analice la existencia de otros elementos típicos para reformular la imputación.
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