Productores agrícolas de Tepalcingo, Morelos, enfrentan pérdidas por un ciclo de temporal marcado por lluvias escasas e irregulares y ahora mantienen atención sobre la posible presencia de El Niño durante el invierno 2026-2027, informó el productor Abdías Sánchez.
La preocupación se concentra en que eventuales lluvias fuera de temporada podrían dificultar la cosecha de maíz y sorgo, incrementar la humedad del grano y complicar el ingreso de maquinaria a parcelas con exceso de fango.
Sin embargo, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) no utiliza oficialmente el término “Súper Niño” ni ha confirmado que Morelos enfrentará lluvias intensas entre noviembre y febrero. El pronóstico disponible señala una alta probabilidad de que El Niño continúe durante el invierno, pero su intensidad y efectos específicos todavía deben monitorearse.
El temporal ya dejó daños en cultivos de Morelos
Durante el ciclo agrícola 2026, distintas regiones de Morelos registraron afectaciones por falta e irregularidad de lluvias.
La Secretaría de Desarrollo Agropecuario ha documentado parcelas con pérdidas de 70% o más, principalmente en cultivos de temporal.
El maíz se encuentra entre los productos más afectados, mientras el sorgo continúa bajo evaluación en distintas zonas.
Las afectaciones no han sido uniformes. Las autoridades realizan inspecciones ejido por ejido debido a que la cantidad y oportunidad de las precipitaciones variaron incluso dentro de un mismo municipio.
En las parcelas donde faltó humedad durante etapas críticas del crecimiento, el rendimiento quedó comprometido aunque posteriormente se presentaran lluvias.
Lluvias tardías podrían complicar la cosecha
Abdías Sánchez advirtió que nuevas precipitaciones durante el periodo de cosecha podrían representar otro problema para los productores.
Cuando el suelo acumula demasiada humedad, la maquinaria puede encontrar dificultades para ingresar a las parcelas, lo que retrasa el corte de maíz y sorgo.
Además, una mayor humedad en el grano maduro puede obligar a incrementar los procesos de secado y elevar el riesgo de deterioro durante el almacenamiento.
Estos escenarios representan riesgos potenciales y dependerán de la cantidad, intensidad y duración de las lluvias que realmente se presenten durante los próximos meses.
SMN prevé presencia de El Niño durante el invierno
El SMN reporta una probabilidad elevada de que El Niño continúe entre diciembre de 2026 y febrero de 2027.
No obstante, los modelos consultados todavía no permiten afirmar que el fenómeno alcanzará necesariamente una intensidad “muy fuerte”.
El Niño puede modificar los patrones de precipitación en distintas regiones de México, incluidas zonas del centro y sur del país, pero eso no significa automáticamente que Tepalcingo o Morelos recibirán lluvias extraordinarias.
Las perspectivas climáticas deben actualizarse mes a mes porque fenómenos meteorológicos de corta duración pueden modificar las condiciones previstas.
Hortalizas también enfrentan riesgos por exceso de humedad
Los productores también mantienen atención sobre cultivos de invierno como cebolla, tomate y jitomate.
Una humedad prolongada puede favorecer condiciones para el desarrollo de hongos, enfermedades y determinadas plagas, aunque el nivel de afectación depende del cultivo, la temperatura y las prácticas de manejo.
Por ello, los agricultores hablan de un mayor riesgo fitosanitario, no de una pérdida inevitable de las cosechas.
Productores buscan nuevas estrategias de adaptación
Ante la variabilidad de las lluvias, agricultores de Tepalcingo han participado en acciones de capacitación relacionadas con manejo agroecológico y adaptación de cultivos.
Las estrategias impulsadas en Morelos incluyen prácticas para granos básicos, hortalizas y frutales, así como el uso de bioinsumos, aprovechamiento del agua de lluvia y acompañamiento técnico.
El objetivo es reducir las pérdidas y aumentar la capacidad de respuesta ante periodos de sequía, precipitaciones irregulares o lluvias fuera de temporada.
El Niño debe diferenciarse del cambio climático. Se trata de un fenómeno natural de variabilidad oceánica y atmosférica que ocurre de manera irregular, mientras el cambio climático responde a procesos de mayor duración.
Para los productores, el reto inmediato será concluir la cosecha de maíz y sorgo después de un temporal irregular y ajustar el manejo de los cultivos de invierno conforme evolucionen los pronósticos de precipitación.
SFQ


