Al menos 25 planteles educativos de nivel básico en Morelos presentan afectaciones estructurales severas y menores, a casi nueve años del sismo del 19 de septiembre de 2017, informó Erika Salgado Patiño, titular del Instituto Estatal de Infraestructura Educativa del Estado de Morelos (INEIEM).
La funcionaria explicó que los inmuebles se localizan principalmente en municipios de la región sur del estado y deberán ser sometidos a procesos de rehabilitación.
Para determinar el nivel de daño, el INEIEM contrató dictámenes estructurales que han permitido identificar grietas, quiebres en castillos, vigas y muros, así como otras afectaciones que podrían comprometer la seguridad de los edificios.
Salgado Patiño señaló que los resultados ya fueron notificados a la Secretaría de Educación estatal y que las intervenciones quedarían calendarizadas para iniciar durante 2027.
Delimitan zonas para evitar riesgos
Mientras se realizan los procedimientos técnicos y administrativos, la indicación es restringir el acceso a las áreas afectadas para evitar accidentes entre estudiantes y personal escolar.
Este tipo de medidas forma parte de los protocolos de seguridad que se aplican cuando existen dudas sobre las condiciones estructurales de un inmueble.
Desde el sismo de 2017, las autoridades educativas han establecido que el uso de instalaciones dañadas debe sujetarse previamente a una evaluación técnica que determine si existen condiciones seguras para su ocupación.
INEIEM mantiene estudios en escuelas con daños
La revisión de los 25 planteles forma parte de un proceso más amplio de evaluación de infraestructura educativa en Morelos.
En julio de 2026, el Gobierno estatal informó que el INEIEM realizaba análisis especializados en 16 inmuebles escolares de 10 municipios, debido a su antigüedad o a daños acumulados por sismos y otros fenómenos.
Estos estudios buscan determinar si los edificios pueden seguir operando, si requieren rehabilitación parcial o si necesitan una intervención estructural mayor.
El procedimiento permite que las obras se definan a partir de diagnósticos técnicos y no únicamente de daños visibles.
Aulas móviles siguen en uso por daños de 2017
Las consecuencias del sismo todavía afectan la operación de algunos planteles en Morelos.
El 7 de octubre de 2026, la Secretaría de Educación estatal informó que alumnos de las primarias “José María Morelos y Pavón” y “Leona Vicario”, ubicadas en Huazulco, Temoac, continúan tomando clases en aulas móviles debido a daños relacionados con el terremoto de 2017.
El caso muestra que, en algunos municipios, la recuperación de infraestructura educativa sigue pendiente casi nueve años después del movimiento telúrico.
Escuelas también solicitan nuevas aulas y techumbres
Además de las reparaciones estructurales, distintos planteles han solicitado ampliación de salones, cercas perimetrales, techumbres para patios y canchas, así como otros espacios complementarios.
Durante 2025, el INEIEM inició 246 acciones de infraestructura educativa en 33 municipios, con una inversión superior a 280 millones de pesos.
Entre las obras se incluyeron aulas, techumbres, canchas deportivas, módulos sanitarios y trabajos de rehabilitación.
Estas necesidades se suman a las intervenciones pendientes en los planteles que actualmente presentan daños estructurales.
Dictámenes definirán las obras necesarias
Salgado Patiño recordó que, después del sismo de magnitud 7.1 de 2017, se fortalecieron los criterios para la construcción y rehabilitación de escuelas.
Por ello, cada intervención debe contar previamente con un estudio técnico que determine el tipo de daño y las obras necesarias.
La prioridad, señaló, es garantizar que los planteles puedan operar en condiciones seguras y que las zonas con riesgo permanezcan delimitadas hasta que se realicen los trabajos correspondientes.
SFQ