La crisis en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) se intensificó este jueves tras la suspensión de las mesas de diálogo entre autoridades universitarias y el movimiento estudiantil “Resistencia”.
Las negociaciones se frenaron luego de que estudiantes denunciaran un intento de ingreso forzado de personal de seguridad y mantenimiento en la Facultad de Nutrición sin previo aviso.
Origen del conflicto
El conflicto detonó por la intención de instalar cámaras de vigilancia intramuros en la unidad académica de Chamilpa, acción que los alumnos consideran una violación a los acuerdos de autonomía y seguridad pactados tras las protestas por los feminicidios de las estudiantes Kimberly y Karol.
Postura del Gobierno estatal
El secretario de Gobierno, Edgar Maldonado, declaró que el Ejecutivo estatal se mantendrá respetuoso de la autonomía universitaria e intervendrá únicamente si ambas partes lo solicitan formalmente.
Incertidumbre académica
La suspensión de la mesa de negociaciones ha dejado el semestre académico en incertidumbre, luego de la intención de regresar a clases el próximo lunes.
La rectora Viridiana Aydeé León Hernández aseguró que se realizará una investigación exhaustiva sobre el incidente en la Facultad de Nutrición y reiteró que la disposición al diálogo sigue firme, aunque lamentó que el paro continúe de forma indefinida.
Demandas estudiantiles
Los integrantes de la “Resistencia” exigen la salida de asesores externos que, aseguran, influyen negativamente en las decisiones de la rectoría. Argumentan que no existen condiciones de seguridad ni confianza para retomar las clases mientras persistan los actos de hostigamiento.
Calendario escolar en vilo
Con la suspensión de las mesas de trabajo en el Seminario San José de Ocotepec, el calendario escolar se encuentra detenido. Mientras las autoridades insisten en que el semestre está en riesgo, los estudiantes mantienen la toma de instalaciones en demanda de mayor seguridad interna y justicia ante casos de acoso y feminicidios.
Hasta el momento, no se ha fijado una nueva fecha para retomar las negociaciones, manteniendo a miles de universitarios a la espera de una resolución que permita liberar las aulas.














