El comercio ambulante en la zona metropolitana de Cuernavaca ha generado graves riesgos para personas con discapacidad, particularmente usuarios de sillas de ruedas, quienes se han visto obligados a circular por el arroyo vehicular ante la invasión de banquetas, denunció Alejandro Ávila, líder social.
El representante de la Asociación “Nuestra Vida para la Discapacidad, Inclusión y Diversidad” informó que al menos seis personas han sido hospitalizadas tras ser embestidas por unidades del transporte público, luego de no contar con espacios seguros para transitar.
“No podemos circular, nos obligan a circular sobre las calles, las banquetas no están diseñadas”, expresó el vocero al señalar la falta de accesibilidad y el riesgo constante al que se enfrentan diariamente.
Ávila solicitó a las autoridades municipales no otorgar permisos a vendedores ambulantes, a fin de frenar la proliferación del comercio informal, el cual —dijo— obstruye el libre tránsito y pone en peligro la integridad física de personas con discapacidad.
Ante los accidentes graves registrados, reiteró que el ambulantaje no solo limita la movilidad, sino que representa un riesgo directo para la vida, especialmente en zonas de alta afluencia.
Finalmente, hizo un llamado a los Ayuntamientos para prohibir la colocación de mercancía sobre las banquetas, principalmente en áreas sensibles como la zona del IMSS, donde el tránsito peatonal es constante y la accesibilidad resulta indispensable.














