Tras el ataque armado registrado la madrugada del lunes contra la fachada del domicilio de la regidora de Xoxocotla, el subsecretario del Gobierno de Morelos, Miguel Ángel Peláez Gerardo, descartó que existan amenazas directas en contra de la funcionaria.
El subsecretario explicó que tanto la síndica como la regidora mantenían diferencias políticas con el alcalde, motivo por el cual la Fiscalía General del Estado (FGE) ya realiza las investigaciones correspondientes para esclarecer los hechos.
Peláez Gerardo destacó que existe coordinación con la Fiscalía de Morelos, pero reiteró que el Ejecutivo estatal será respetuoso de la autonomía del ayuntamiento. También aclaró que el ataque únicamente se ha reportado en la vivienda de la regidora, donde la Fiscalía realiza las diligencias pertinentes.
“Ningún funcionario o alcalde ha denunciado amenazas. En el caso de Xoxocotla, la síndica y la regidora únicamente tenían diferencias con el alcalde y será la FGE quien determine lo sucedido”, puntualizó.
Además, el subsecretario informó que también se investiga un segundo ataque armado, ocurrido en un domicilio del alcalde de Tepalcingo, Alfredo Sánchez Vélez, quien igualmente presentó denuncia ante la Fiscalía.
Alcalde de Xoxocotla condena el ataque y llama al diálogo
El presidente municipal de Xoxocotla, José Carlos Jiménez Ponciano, reaccionó al ataque con arma de fuego perpetrado contra el domicilio de la regidora Xitlali Mejía, condenando los hechos y solicitando una investigación a fondo.
Tras reunirse con autoridades estatales, el edil dijo desconocer el origen del ataque, pero hizo un llamado a todo el cabildo a dialogar y aclarar cualquier conflicto interno. Reconoció que no ha tenido reuniones recientes con la síndica Alicia Fernandina ni con la regidora afectada.
Al ser cuestionado sobre una posible afectación a la gobernabilidad del municipio, Jiménez Ponciano aseguró que “todo marcha bien en cuanto a operatividad” y anunció que presentará su segundo informe de gobierno el 21 de diciembre.
Finalmente, negó haber recibido amenazas o algún tipo de presión derivada de la situación que enfrentan las representantes del cabildo indígena.














