El estado de Morelos ha padecido desde la llegada del nuevo milenio, la creciente presencia del crimen organizado en el territorio consiguió también penetrar en los diferentes niveles de gobierno, vulnerando las instituciones para conformar una clase que hoy se niega a morir: la narcopolítica.
Mucho se sabe del tema, pero poco se ha investigado con el fin de hacer justicia, no convenía a grupos de poder relacionar a sus militantes o a sus aliados con el narcotráfico, actualmente hay acciones que indican que, tanto a nivel federal como estatal, no habrá encubrimientos. Tanto la gobernadora Margarita González Saravia como la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo coinciden, en el discurso así como en los hechos, en que van en contra de la corrupción y el combate al narcotráfico.
La foto de Cuauhtémoc Blanco Bravo junto con tres líderes narcotraficantes evidenció la profunda penetración de los grupos criminales en la entidad, a decir de su titular de Seguridad, 14 cárteles. Pero eso no bastó para indagar a fondo los nexos del entonces gobernador de Morelos con esos grupos, hoy carece de esa protección.
Durante su administración la inseguridad se agravó con la presencia de los cárteles Jalisco Nueva Generación, Comando Tlahuica, Guerreros Unidos, la Familia Michoacana, Los Mayas, Los Linos y Unión Tepito.
Como si fuera un déjà vu, actualmente hay otro caso similar, los recientemente nombrados presidentes municipales de Cuautla y Atlatlahucan, Jesús Corona Damián y Agustín Toledano Amaro, aparecieron en un video conviviendo con Júpiter Araujo Bernard, apodado El Barbas, identificado como líder de la plaza del Cártel de Sinaloa.
A esa reunión, según se ve en el video de 40 segundos de duración, también asistieron Samuel Márquez, secretario del ayuntamiento de Cuautla; Jorge Bazán, director de Mercados Municipales; y Jorge Reyes, líder comerciante.
Sobre este caso se dio a conocer que la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada abrió una carpeta de investigación por presuntos nexos con criminales.
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Existe además la de Cuauhtémoc Blanco, que sabemos se encuentra en la “congeladora” con otras más que se han interpuesto contra el ex futbolista.
También hay investigaciones en por lo menos un tercio de presidentes municipales y algunos legisladores y ex diputados a nivel local y federal, ya decía cínicamente al vicealmirante Ortiz Guarneros, hace un año de cara a las elecciones, que la violencia y los asesinatos irían en aumento, debido a que los grupos criminales buscaban influir en el proceso electoral. Hoy algunos de ellos accedieron al poder.
Se busca desterrar la narcopolítica de Morelos, ese mal que ha dañado a un estado en sus diversos sectores bajo la complacencia del poder político, es el gran reto de un nuevo gobierno que se ha ganado la confianza y significa la esperanza de los morelenses.
ANTECEDENTES
Desde finales de los noventa, y con la llegada de Fox a la presidencia en el 2000, se reconfiguraron los grupos criminales en el país, algunos eran más tolerados que otros, lo mismo pasó con Calderón y no fue diferente con Peña Nieto; López Obrador intentó calmar las aguas con la política de “abrazos y no balazos”, sin embargo atacar sólo las causas no mejoró la situación.
Cabe recordar que a cuatro meses de asumir el cargo como gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco y algunos colaboradores fueron señalados de tener presuntos nexos con el crimen organizado, también estaban señalados 18 alcaldes, siete diputados, nueve jueces, un senador y dos abogados. Los señalamientos se dieron en investigaciones de la Unidad de Inteligencia Naval de la Secretaría de Marina (Semar) y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
La presidenta Sheinbaum, asesorada por Omar García Jarfuch, han puesto en marcha una estrategia de seguridad que puede tener mejores resultados en el combate al narcotráfico, sobre todo ahora que existe la presión externa del presidente Trump.
Para ello es necesario limpiar las instituciones, no puede entenderse que siga creciendo el millonario negocio del tráfico de drogas sin la complacencia de algunas autoridades.














