Venganza no, justicia sí

Venganza no, justicia sí


Por Hugo Carbajal el 12/10/2021 - 22:23

Empecemos por el final como rezan los cánones. Nos dice nuestro ilustre Ignacio Manuel Altamirano en un alegato contra la Ley de Amnistía expedida en 1861, señalando la costumbre mexicana de perdonar sin más a los traidores:

 “¿Se castiga al asesino de un hombre, al ladrón de un caballo y no hay pena para el que incendia pueblos enteros, roba los caudales públicos y vierte a torrentes la sangre mexicana?”

Esto implica decirle al C. Presidente que, aplicar la Justicia, no significa satisfacer venganzas personales. No, mi distinguido ciudadano López Obrador, no se trata de que repita usted frecuentemente que “no es su fuerte la venganza” porque -sencillamente- no se trata de usted y sus agravios personales, se trata de todo un pueblo agraviado a quien han saqueado, han vituperado, despedido de su empleo, despojado, encarcelado, reprimido, humillado, ninguneado y, súmele usted una inmensa bola de abusos más.

Mire usted: Justicia significa castigar a los militares violadores de ancianas y asesinos de niños; y a quienes fueron y son cómplices de los narcotraficantes y sicarios criminales, que entregaron a los estudiantes de Ayotzinapa.

Justicia es castigar a los policías cobardes que reprimieron, golpearon, asesinaron y violaron a pobladores, mujeres y hombres, de Atenco. Castigar con todo el peso de la ley a los policías de la AFI que se quejaron de las indígenas de Querétaro; a los que dispararon contra los de Nochixtlán.

Justicia es encarcelar a Ulises Ruiz, a Mario Marín, a Fidel Herrera, a Bours y a todos los gobernadores ladrones.

Justicia es recuperar a los sindicatos –el de los petroleros y el de los maestros- de manos de la corrupción, enjuiciar a Elba Esther y a Romero Deschamps, quitarles sus riquezas perfectamente explicables y exponerlos a la vergüenza pública encarcelándolos.

Justicia es dejar en paz a los chiapanecos que habitan sitios de magnífica belleza natural a quienes se les pretende desalojar para hacer polos turísticos ofrecidos a los extranjeros con la consabida depredación ambiental y el despojo ilegal y abusivo.

Justicia es obligar a la Santa Madrastra Iglesia a reconocer sus errores castigando a sus clérigos pederastas y a obedecer sus votos.

Justicia es castigar a los ministros y ministras de la Suprema Corte, como Olga Sánchez Cordero, que han dictaminado favoreciendo intereses de ricos y poderosos: protegiendo a Mario Marín y liberando a los asesinos de Acteal, por ejemplo.

Justicia es detener la depredación ambiental que se pretende hacer en 1805 has. de la Sierra de San Miguelito, área natural y protegida con muchas especies de flora y fauna, para construir residencias y plazas comerciales excluyéndola de la protección ecológica tal como sucedió con la Minera San Xavier, ambas en San Luis Potosí.

Justicia es entregar Cananea a la administración de los trabajadores, así como las minas de Chihuahua, Zacatecas, Oaxaca, SLP, Guerrero...

Justicia es reponerles sus empleos a los electricistas echados a la calle por Felipe Calderón y Javier Lozano lamesuelas de los empresarios extranjeros; pagarles los daños ocasionados y acabar con la entrega de contratos privados, negocios redondos basados en la corrupción.

Justicia es controlar el trasiego mercantil de las drogas mediante su legalización y su administración.

Justicia es someter a Juicio a los expresidentes que cometieron todos esos abusos y agravios con absoluta desvergüenza y descaro; que deseaban entregar el país a los intereses extranjeros; que reprimieron y violentaron a los pobres de todos lados; que recibieron toneladas de dineros que ahora disfrutan. Someterlos a juicio sin necesidad de preguntar ateniéndose al adagio latino que dice: Contra facta non sunt argumenta, Contra hechos no hay argumentos.

Ahí está el reclamo, valórelo usted y actúe en consecuencia.

*IR