El Palacio de las lamentaciones


Por Alberto Miranda el 10/06/2021 - 23:33

Hemos de estar de acuerdo con lo que se ha dicho desde siempre, que no hay mal que dure un sexenio ni mexicano que lo aguante, (paráfrasis pura) porque lo que aconteció el domingo de las elecciones es una situación similar a la que se vivió cuando el PAN derrota al PRI, la primera vez y cuando MORENA echa a la calle también al PRI, y lo curioso es que en todos los casos el resultado de las votaciones ha sido causado por el mismo sentimiento de hartazgo y desilusión. Lo primero porque de igual que se dice a las mujeres, “si me engañas una vez es tu culpa, pero si me engañas muchas veces la culpa es mía” entonces el pueblo bueno, es bueno, no tonto ni estúpido, no se dejó engolosinar por las promesas de los morenos, sino que dio una oportunidad al que por muchas veces había buscado llegar al palacio nacional. Las acciones desde el principio dieron muestra, desde la integración del gabinete, que era más de lo mismo y con mayor peligro, ¿por qué? Pues por la sencilla razón que todos los personajes tienen más cola que cocodrilo en pantano de Tabasco, eso, sembró la desconfianza y poco a poco los malos presagios se han ido cumpliendo, porque en cada una de las mañaneras solamente se ha visto y oído a un hombre que sigue en campaña y que antes de ser presidente de la república es líder de la 4T, o lo que es lo mismo del Movimiento de Regeneración Nacional.  Desde el lunes pasado, día después de la elección, en la mañanera se vio a un hombre malencarado, que camina lento, con las manos en los bolsillos y con la cabeza baja, que tan pronto como llegó al pódium y tomó lo que más le gusta, el micrófono, para iniciar el canto amargo que ni a José Alfredo Jiménez se le hubiera ocurrido, perdimos,  y el perdimos  lo ha repetido tantas veces que tal parece que lo que quiere es convencerse a sí mismo de que la cosecha no fue buena, pero lo que debieran hacer, es primero hacer una reflexión, y luego un análisis de los resultados, pero en lugar de eso, ya han hecho una gran fiesta en el Hemiciclo a Benito Juárez y echar las campanas a vuelo, porque mientras unos lloran otros revientan de alegría, lo que no dice Mario Delgado que de los  malos resultados él tiene la culpa porque no hizo bien ni el mandado ni la tarea, que si perdieron la mitad del Distrito Federal fue porque desde doña Claudia y el propio presidente fueron omisos en el asunto del Metro, porque Marcelo, tan campante, ni suda ni se acongoja, porque sabe que eso de que “llegaremos hasta las últimas consecuencias” es pura baba de perico y la actitud de Andrés Manuel López Obrador de decir “no es mi estilo” y mandar al carajo el dolor de la gente que no quería dinero, sino sentir el apoyo de quien se supone es el patriarca y que ahora nos enteramos, él por ideología religiosa debiera tratar a todos como sus hermanos. Todo es falso, pero tú eres mucho más. ¿enamorado? No ¡realista¡ y ¡cuidado! Para la grande del 24 no cuentan con el estado más importante, el Estado de México, los morenos la perdieron y eso duele lo mismo la pérdida que sufrieron en nuestra ciudad capital, que con el triunfo de Urióstegui mismo que todos los que en el acto contendieron, ya reconocieron su derrota, lo que hace que todos los habitantes de Cuernavaca, podamos ver una lucecita al final del túnel, pero mejor esperemos porque para que haya obra y recuperación se necesita dinero, lo que no hay porque la administración actual, sin hacer nada en bien de la población se terminó  lo poco que había y ahora están dando facilidades para que los contribuyentes morosos vayan y de dejen una pizca chita, que como dijo aquel, lo poco también suma.

Los que ganaron, después de que el INE les de sendos reconocimientos, ojalá y se pongan a trabajar, que se den a la elaboración de planes de trabajo que se ajusten a las necesidades de la población y tengan buen cuidado en la selección de sus colaboradores pues en más de un caso, son los que llevan al baile a quienes de buena fe desean agradecer a los votantes con un trabajo honesto y como decía el clásico, “fecundo y creador”. Bueno sería que consideraran que un funcionario no sabe de todo, entonces el que está al frente de la responsabilidad debe saber que un funcionario vale tanto como los asesores que le rodean y hombres y mujeres probos los hay, solamente se necesita que se les dé una oportunidad. HASTA LA PRÓXIMA.

*IR