Línea dorada


Por Miguel Peláez el 07/05/2021 - 01:42

El desplome de un tren de la línea 12 del metro de la Ciudad de México pone en jaque a varios actores políticos relacionados con la construcción de la línea, pero también con su mantenimiento.

Vamos desglosando: la construcción de la misma se inició en 2008 cuando el jefe de Gobierno de ese entonces era Marcelo Ebrard, actual Secretario de Relaciones Exteriores, quien inauguró la obra de manera apresurada antes de terminar su gestión.

Dicha obra por tener problemas en su diseño fue reinaugurada en 2013 y en ese entonces el Jefe de Gobierno ya era Miguel Mancera, hoy Senador de la República, y el director del metro era Joel Ortega Cuevas.

¿Por qué es importante tener estos datos? Porque en alguno de ellos puede estar la responsabilidad administrativa del trágico acontecimiento del pasado día 3 de mayo, en el que hasta el día de ayer perecieron 23 personas y 65 personas se encuentran hospitalizadas.

La responsabilidad directa debe encauzarse a la constructora que se encargó de dicha obra, porque el material que utilizaron sin duda es deficiente o cuando menos la ballena por algo colapsó. ¿El estudio de mecánica de suelo no estuvo bien hecho? ¿Pero por qué en ese lugar? Un número considerable de preguntas sobre la calidad y los análisis realizados para llevar a cabo dicha obra.

Al final el problema redunda en cómo algunos actores políticos aprovechan la desgracia para sacar raja política, para intentar socavar la credibilidad del Presidente y su equipo.

No tengo duda que los responsables administrativa y técnicamente tengan que asumir las consecuencias de sus errores u omisiones, pero tratar de juzgarlos a priori es una bajeza. 

La respuesta de la Jefa de Gobierno de la CDMX me parece bastante adecuada al solicitar una investigación a fondo para deslindar responsabilidades, un dictamen realizado por la autoridad de la fiscalía especializada, pero además otro dictamen realizado por expertos internacionales ajenos al gobierno. Me parece adecuada la postura de la Jefa de Gobierno, congruente y necesaria en este momento de crisis por el accidente del metro capitalino. Además de ello, el Secretario de Relaciones Exteriores también asume una postura responsable al decir que se pone a disposición de la autoridad competente en caso de ser requerido para cualquier acción o responsabilidad.

Lamentablemente, la posición de Mancera no está a la altura de las circunstancias; decir que estará atento a los peritajes hablan de una postura ambigua y timorata ante el acontecimiento. 

Me parece que es un momento crucial para el gobierno de la 4T, el resultado de la investigación debe tener como consecuencia la acción inmediata del o los responsables, quien quiera que sea. Es necesario que la impunidad no sea el fin de esta historia, porque entonces la credibilidad ciudadana puede ser resquebrajada o, en su caso, reforzada. Todo dependerá del resultado que arroje el peritaje y las consecuencias que ello conlleve.

El acontecimiento ocurre en un momento de candencia electoral, por ello algunos políticos pretenden aprovechar la coyuntura y sacar provecho del acontecimiento. Es importante decir que los que ya lo han hecho solo demuestran su poca capacidad de ganar votos convenciendo que son mejores, y el ciudadano hoy se da cuenta de ello.

Por otro lado, tampoco los morenistas han sabido estar a la altura de los acontecimientos y no atinan a argumentar lo más sencillo y pertinente, es decir, que asuma la responsabilidad el que la tenga y actúe en consecuencia, así sea de Morena o alguien del gobierno de Mancera.

Por lo pronto, desde este espacio envió mis más sentidas condolencias a quienes perdieron a un ser querido en el mencionado accidente y que los lesionados se recuperen y pronto retomen nuevamente su vida de la mejor manera posible.

*IR