El tianguis electorero ¿Es lucha de la izquierda?


Por Hugo Carbajal el 05/05/2021 - 05:47

Ser de Izquierda significa indignarse frente a la desigualdad social, vincularse a los pobres y mantener una rigurosa postura ética. La lucha de la Izquierda es integral y es permanente, de ninguna manera se reduce a circunstancias electoreras que es a lo que están habituados esos entes llamados partidos políticos.

La historia de la Izquierda no puede seguir siendo un calendario de derrotas. El pueblo pobre sufre la explotación inmisericorde de la estructura económica contra la que hay que luchar. Consiste en ser Radical, es decir, en arrancar de raíz esa perversa Economía Capitalista de Mercado que genera todos los conflictos sociales, políticos y culturales.

Es ser Anticapitalista no sólo Antineoliberal.

Es Integral porque es la organización de un modelo económico, político y cultural. Integral porque comprende a los trabajadores todos -mujeres y hombres- de todo nivel, cultura, color, origen mestizo o indígena. Individuos que edificarán una Comunidad de intereses, de ayuda mutua, con esfuerzos cooperativos y solidarios para distribuir lo producido con equidad entregándole más a quienes más necesiten.

Un modelo económico Socialista, que significa, sin propiedad privada de los Medios de Producción tal y como los Hermanos Flores Magón, mi General Zapata y Lázaro Cárdenas propugnaron y lucharon.

Pero…

Estos son tiempos electoreros donde aparecen nuevamente, como cada 3 años, los “protagonistas” de este mercado: individuos sin ideología, sin compromiso social, sin responsabilidad alguna, sólo a la espera de la oportunidad para encaramarse en una agrupación para hacerse notar, apostar a la desmemoria de sus congéneres y obtener un puesto público que les permita continuar con su inútil existencia en calidad de parásitos.

Observen sólo en nuestra Cuernavaca la cantidad de mujeres y hombres exquisitos, jactanciosos y arrogantes que actúan ya como los y las elegidas. Siguen creyendo que participar en política consiste en participar en elecciones. ¡Bah! ¿Qué entenderán por Política? ¿Para qué quieren el cargo? ¿En qué consiste, cuáles serían sus tareas? ¿Cuál es su proyecto -si tienen alguno- y cómo piensan lograrlo? ¿Conocen su demarcación, su municipio o su distrito? No vaya a ser… ¿Sabrán que eso significa compromiso con el pueblo?

Para rescatar la tarea política no estaría nada mal proponer y organizar un debate colectivo, suficientemente argumentado entre esos y esas que no disimulan su ambición y su codicia. Las propias comunidades, comprendidas en sus demarcaciones municipales o distritales, podrían ofrecer los cuestionamientos.

Por favor, sin generalidades ni obviedades. No esperen, los y las candidatas, que la sola mención del partido por el que se postulan les va a garantizar el triunfo. Y menos sin son del prianprd. 

El tianguis de la frivolidad electorera, estimulada por los dineros, marcha a todo su esplendor.

*IR

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