La Tierra, en alerta roja

La Tierra, en alerta roja


Por Staff Lo de Hoy el 22/04/2021 - 09:38

Las naciones deben redoblar sus esfuerzos y presentar planes nacionales de acción climática más fuerte y ambiciosa en 2021 si quieren lograr el objetivo del Acuerdo de París de limitar el aumento de la temperatura global en 2 ° C, e idealmente 1,5 ° C, para finales de siglo, asegura un nuevo informe de ONU Cambio Climático.

“2021 es un año decisivo para enfrentar la emergencia climática global. La ciencia es clara, para limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 ° C, debemos reducir las emisiones mundiales en un 45% para 2030 desde los niveles de 2010”, explicó António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas

El documento que evalúa los planes de las llamadas Contribuciones Nacionales Determinadas, las medidas que los países individualmente están tomando para reducir sus gases de efecto invernadero, establecidas en el Acuerdo, muestra que, si bien la mayoría de las naciones han mostrado su intención de reducir las emisiones, su impacto combinado las coloca en el camino de lograr solo una reducción del 1% para 2030 en comparación con los niveles de 2010.

La Tierra, en alerta roja

“El informe […] es una alerta roja para nuestro planeta. Muestra que los gobiernos no están ni cerca del nivel de ambición necesario para limitar el cambio climático a 1,5 grados y cumplir con los objetivos del Acuerdo de París”, recalcó Guterres.

La secretaria ejecutiva de Cambio Climático de la ONU, Patricia Espinosa, aclaró que el documento aún es provisional y no provee una imagen completa de las Contribuciones Nacionales Determinadas, ya que el Covid-19 planteó desafíos importantes para muchas naciones con respecto a completar sus planes en 2020.

Espinosa indicó que se publicará un segundo informe antes de la COP26 que se celebrará este año en Glasgow, Reino Unido en noviembre, y exhortó a todos los países, específicamente a los principales emisores que aún no lo han hecho, a que presenten sus planes lo antes posible, de modo que su información pueda incluirse en el informe actualizado. Para 2020, 75 países habían comunicado nuevas contribuciones u objetivos actualizados.

“Si bien reconocemos el reciente cambio político en el impulso hacia una acción climática más fuerte en todo el mundo, las decisiones para acelerar y ampliar la acción climática en todas partes deben tomarse ahora. Esto subraya por qué la COP 26 debe ser el momento en el que nos encaminemos hacia un mundo verde, limpio, saludable y próspero”, expresó la secretaria ejecutiva.

Espinosa felicitó a los países que cumplieron sus compromisos y presentaron sus contribuciones antes de la fecha límite.

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"Pero es hora de que todas las Partes restantes den un paso al frente, cumplir con lo que prometieron hacer en virtud del Acuerdo de París y presentar lo antes posible. Si esta tarea era urgente antes, ahora es crucial”, dijo.

Al igual que el secretario general, Espinosa señaló que 2021 brinda al mundo una oportunidad sin precedentes para lograr un progreso significativo en el cambio climático e instó a todas las naciones a reconstruir tras el Covid-19 con economías más sostenibles y resistentes al clima.

 

El tiempo se acaba

El presidente de la COP26, Alok Sharma, por su parte dijo que el informe debe servir como un llamado a la acción urgente y pidió a todos los países, en particular a los principales emisores, que presenten ambiciosos objetivos de reducción de emisiones para 2030.

“Debemos reconocer que el tiempo para salvaguardar nuestro planeta se está acabando rápidamente", agregó.

Sólo dos de los 18 mayores emisores, el Reino Unido y la Unión Europea, presentaron una contribución actualizada en 2020 que contiene un fuerte aumento en sus objetivos de reducción de gases de efecto invernadero. Otros, aunque presentaron planes, mostraron compromisos muy bajos, afirma el informe.

Las Contribuciones Nacionales Determinadas definen objetivos y acciones específicas de cada país para reducir las emisiones en los próximos 5 a 10 años. Son fundamentales para orientar las inversiones adecuadas y atraer suficiente financiación.

“Ahora es el momento. La coalición global comprometida con las emisiones netas cero para 2050 está creciendo entre gobiernos, empresas, inversores, ciudades, regiones y la sociedad civil. Los planes de recuperación de Covid-19 ofrecen la oportunidad de reconstruir de forma más ecológica y limpia. Los dirigentes deben hablar y actuar. Los compromisos a largo plazo deben ir acompañados de acciones inmediatas para lanzar la década de transformación que tanto la gente como el planeta necesitan”, refirió António Guterres.

 

A restaurar la Tierra

La Madre Tierra claramente nos pide que actuemos. Los océanos se llenan de plásticos y se vuelven más ácidos. El calor extremo, los incendios forestales y las inundaciones, así como una temporada de huracanes en el Atlántico que ha batido récords, han afectado a millones de personas. Ahora el mundo enfrenta al Covid -19, una pandemia sanitaria mundial con una fuerte relación con la salud de nuestro ecosistema.

El cambio climático, los cambios provocados por el hombre en la naturaleza, así como los crímenes que perturban la biodiversidad, como la deforestación, el cambio de uso del suelo, la producción agrícola y ganadera intensiva o el creciente comercio ilegal de vida silvestre, pueden aumentar el contacto y la transmisión de enfermedades infecciosas de animales a humanos (enfermedades zoonóticas).

De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, una nueva enfermedad infecciosa emerge en los humanos cada 4 meses. De estas enfermedades, el 75% provienen de animales. Esto muestra las estrechas relaciones entre la salud humana, animal y ambiental.

La Tierra, en alerta roja

Los ecosistemas sustentan todas las formas de vida de la Tierra. De la salud de nuestros ecosistemas depende directamente la salud de nuestro planeta y sus habitantes. Restaurar nuestros ecosistemas dañados ayudará a acabar con la pobreza, a combatir el cambio climático y prevenir una extinción masiva.

El Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas, que se lanzará oficialmente el Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio), nos ayudará a prevenir, detener e invertir la degradación de los ecosistemas en todos los continentes y en todos los océanos. Pero sólo lo conseguiremos si todo el mundo pone de su parte.

Recordemos hoy más que nunca en este Día Internacional de la Madre Tierra que necesitamos un cambio hacia una economía más sostenible que funcione tanto para las personas como para el planeta.

 

Biodiversidad para los humanos

El brote de Coronavirus representa un riesgo enorme para la salud pública y la economía mundial, pero también para la diversidad biológica. Sin embargo, la biodiversidad puede ser parte de la solución, ya que una diversidad de especies dificulta la propagación rápida de los patógenos.

Igualmente, cada vez es más evidente su impacto en la salud humana. Los cambios en la biodiversidad afectan al funcionamiento de los ecosistemas y pueden ocasionar alteraciones importantes de los bienes y servicios que estos proporcionan. Los vínculos específicos entre la salud y la biodiversidad incluyen posibles impactos en la nutrición, la investigación sanitaria y la medicina tradicional, la generación de nuevas enfermedades infecciosas y cambios significativos en la distribución de plantas, patógenos, animales e incluso asentamientos humanos, algo que puede ser alentado debido al cambio climático.

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A pesar de los esfuerzos actuales, la biodiversidad se está deteriorando en todo el mundo a un ritmo sin precedentes en la historia humana. Se estima que alrededor de un millón de especies animales y vegetales se encuentran actualmente en peligro de extinción.

Con este panorama general y el escenario del coronavirus, nuestra prioridad inmediata es evitar la propagación de Covid-19, pero a largo plazo, es importante abordar la pérdida de hábitat y biodiversidad.

*BC