La clase política desmejorada


Por Miguel Peláez el 16/04/2021 - 05:46

El proceso electoral avanza irremediablemente, las estrategias de los diferentes partidos políticos no tienen forma o cuando menos no se les nota. Todo indica que los candidatos escribirán su propia historia porque no hay dirección ni estrategia de ningún partido político definida.

Veintitrés partidos políticos en Morelos que intentan ganar al electorado en condiciones adversas por la crisis sanitaria, pero sobre todo por el desánimo general debido a pésimas gestiones de alcaldes, diputados y gobiernos que han quedado a deber por promesas incumplidas y malas decisiones que afectan la participación ciudadana.

Así se presenta este próximo proceso electoral, con mucha oferta partidista, poca calidad y desconocimiento en temas administrativos y legislativos de los candidatos y un electorado desinteresado en escuchar planteamientos huecos y fantasioso en la mayoría de los casos. Esa es la contradicción de la clase política que nos representa y que pretende seguir gobernando.

Son pocas las excepciones a dicha constante, son pocos los candidatos que presentan una propuesta seria y cercana a resolver los problemas que nos aquejan. Tal parece que los diferentes partidos políticos compiten por ver quien postula al peor candidato, como si no existiera en la sociedad ciudadanos capaces, honestos y con verdadera vocación de servicio.

La incongruencia es una característica de nuestra clase política actual. La mayoría de los candidatos han circulado de un partido a otro sin importar si hay coincidencias ideológicas o no. El pragmatismo es una obligación en la actualidad, no hay identidad ideológica entre candidatos y partidos, solo interesa la rentabilidad electoral, por eso es tan pobre la oferta y la calidad de las propuestas. La mayoría son ocurrencias e inventos de cosas sin sentido, pero que se pretenden como ofertas electoralmente atractivas.

Por eso los pocos candidatos serios que se han preocupado por analizar los problemas desde una perspectiva realista podrían tener más oportunidad. Son pocos, pero existen. Es importante que el electorado pueda identificarlos estos próximos 45 días que serán de intensas campañas. Aunque la constante será ver una marcha de dispendio económico y luchas sucias, también hay quienes tienen propuestas y luchan por convencer para poder representar sin comprar conciencias.

Lamentablemente el partido que debiera ser un ejemplo de congruencia y honestidad, en este proceso demostró que la democracia interna no es su fuerte, que la congruencia mostrada por su líder moral y nacional no es imitada por sus actuales dirigentes. Eso da paso a la decepción y al descredito por parecer una oferta falsa. La izquierda en México y particularmente en Morelos parece un cuento de hadas que en la realidad no existe. Por ello es necesario que Morena se reencuentre con su militancia y pueda aspira a ser un partido que represente lo que marcan sus estatutos. Hay voces internas que lo exigen y que pueden ser, si se organizan, quienes provoquen que la democracia sea una realidad interna.

Sin duda falta ganar credibilidad ante el electorado que hoy está decepcionado del partido que apoyó en 2018 y que hoy la ambición de sus dirigentes lo deja mal parado. Este proceso electoral será complicado y dejará lecciones a quienes piensan que el engaño debe ser una obligación para mantenerse en el poder. La incongruencia como sinónimo de la clase política tradicional. Un mal del pasado que debemos dejar ahí como letra muerta, pero para ello hay que renovar a todos esos políticos tramposos y ambiciosos que piensan que el poder público es para saciar su necesidad económica y utilizar el poder como palanca para destruir sociedades.

*IR