¡Campañas sin concierto!


Por Alberto Miranda el 13/04/2021 - 06:31

Mucho se ha cacaraqueado el huevo y ahora resulta que más el ruido que las nueces. Apenas arrancaron las campañas de los que sueñan con salvar a México de todos sus males y no hay día de Dios que no nos enteremos que los casi prohombres de México o son amenazados que eso es lo de menos pero algunos privados de la libertad y otros asesinados, para que todo quede en el renglón de la impunidad. Mientras todo esto sucede, el que tiene la obligación de velar por el orden y la paz del país, se levanta muy de mañana a seguir regando veneno, a seguir dividiendo a los mexicanos en solamente dos grupos, los buenos y los malos, los honestos y los corruptos, los que se van al cielo y los que van al infierno. Tanto de uno como de otro lado, los que andan a la greña por un puesto en el gobierno, sean hombres o mujeres, los identifica el objetivo final, buscar el dinero del pueblo para vivir en la comodidad y la abundancia, y nada de que van a vivir en la “medianía” eso era para otros personajes como Benito Juárez que dentro de su integridad nunca dejó de ser un romántico de la política.

Los niños desde que tienen idea y conciencia gregaria y participan con sus compañeros de escuela o amigos del “barrio” la colonia, de la calle o de los “depas” en juegos de los que sean, antes de todo, se establecen las reglas del juego y aquel o aquella que no se ajuste a lo establecido, simplemente le dicen: “sácate” y no vuelve a jugar. Así es todo en la vida, todo se somete a reglas y quien las viola, no las respeta o quiere hacer chapuza, simplemente es expulsado del grupo y se le da el calificativo que merece: tramposo. Los políticos, se rasgan las vestiduras tratando de hacer valer que para ellos es su evangelio. La palabra evangelio viene del griego y quiere decir, la buena nueva, y todos (no es necesario decir todos y todas, es un barbarismo) tratan de hacer valer y hacer creer que tienen la verdad en las manos y obvio, nada se puede hacer a favor o en contra de quien se dice dueño de la verdad. En momentos es tanta la ignorancia que manifiestan los que afanosamente buscan “justicia” porque a pesar de que son “sospechosos” de delitos cometidos, que no saben a dónde ir a hacer su reclamo, los que en el baile les acompañan se desilusionan y agarran sus “calzones” y se van, eso es lo que pasó con los “macedonistas” que se dieron cuenta que el mismo Mario Delgado y Félix Salgado Macedonio que se pasaron una noche en el plantón frente al INE, “alguien” les dijo “ahí no es Inés”, en la madrugada de fueron al Tribunal Electoral no sin antes amenazar con la “extinción del INE” y llevar a juicio político a los Consejeros Electorales, de manera especial a los que votaron por el ejercicio de la legalidad y de la ley. A estos dos personajes se les puede preguntar, si matan a la cocinera, ¿quién va cocinar? Dicho de otra manera, ¿Quién va a meter orden y legalidad en los comicios, que como se ha dicho, son los más importantes en la historia electoral de México? si ahora les echaron en cara una tarjeta roja, es porque se pasaron de lanzas, porque no sólo estos, sino todos los que se sienten cobijados por Morena y cada día reciben la bendición del patriarca, todos creen que pueden hacer lo que en gana les venga, así cuando en la calle se grita, injuria y denostar lo que demuestran es su infinita ignorancia en cuestión de la ley de cómo se organiza el gobierno mexicano. Ante estos hechos, nos preguntamos, ¿en manos de quién estamos?, estos ignorantes, malos políticos y pésimos mexicanos, ¿pueden garantizar que algún día salgamos del hoyo? Eso sería un sueño, imposible, porque gente así, que la hay en todos los colores y sabores, y si hubiera duda, pongamos nuestros cansados ojos en las figuras que se publicitan como artistas de cine, hombres y mujeres que debieran cobrar por el dentífrico que usan por la brillante dentadura que les sirve no sólo para sonreír sino para embaucar a los pocos creyentes, y que algunos como dice Doña Nico, “son cartas que ya no divierten” siguen pensando que su mejor lugar es estar pegados a la ubre del presupuesto y así lograr el bienestar de su  familia. En la revolución todo se vale, todos le entran y así se ven los Adame que les gana la risa y no en telenovela, invitan a obispos que no desean cambiar lo que tienen por un plato de lentejas, y como si fuera poco nos tenemos que soplar todos los spots de los suspirantes. No queda más que aguantar. HASTA LA PRÓXIMA.      

*IR